Los integrantes del Concejo Deliberante retomarán sus actividades habituales el lunes 4 de febrero. Existe mucho ánimo entre sus integrantes por hacer realidad iniciativas que respondan a las necesidades más urgentes de los cipoleños.
Tras el receso de enero de la Municipalidad, los distintos sectores internos vuelven a funcionar en forma normal. El primer contacto que tendrán los ediles entre sí será para evaluar la marcha de la comuna y conocer las iniciativas que cada uno pretende impulsar a lo largo del año.
Todo febrero será para analizar y preparar propuestas ya que la apertura de sesiones ordinarias está prevista, como siempre, para el 1 de marzo. En esa ocasión, el intendente Abel Baratti efectuará una cuenta política de su gestión y fijará las prioridades para lo inmediato. Los días posteriores, los concejales se abocarán a definir los temas que serán aprobados en fecha próxima.
Uno de los miembros del cuerpo legislativo manifestó ayer que la intención política está puesta en repasar los principales problemas que acusan los cipoleños, como la proliferación de yuyales, el mal estado de algunas calles y la forma en que se está prestando la recolección de los residuos domésticos.
También se hará hincapié en intensificar la coordinación y la sintonía fina con el Ejecutivo municipal para beneficio de todos.