Los referentes de la conducción del Frente Grande ratificaron su compromiso con la postulación de Alberto Weretilneck para gobernador en 2011, a la vez que se pronunciaron en forma categórica contra la posibilidad de hacer en lo inmediato una reforma constitucional, por considerar que en la realidad provincial existen “otras prioridades”.
La reunión se realizó ayer, al mediodía, con participación del titular del nucleamiento a nivel provincial Carlos Valeri, los dirigentes Mabel Rigoni y Jorge Barragán, la legisladora provincial Beatriz Contreras, representantes partidarios de El Bolsón, Bariloche, Ramos Mexía, Catriel, Roca y Mainqué, además del propio Weretilneck y referentes locales como Claudio Di Tella.
Valeri manifestó el respaldo al jefe comunal en su proyecto de consolidación de su figura para competir por la gobernación en 2011, por lo que destacó la necesidad de “desarrollar una agenda comino” a las elecciones que se llevarán a cabo ese año. Sostuvo que el partido desplegará una “campaña de propuestas” y en cada localidad se hará un trabajo particularizado. Por su parte, Weretilneck enfatizó que con el encuentro de ayer “estamos poniéndonos en marcha” y coincidió con Valeri en cuanto a contar “con una agenda de trabajo”.
Punto central del encuentro fue también el relacionado con el proyecto reformista del gobernador Miguel Saiz y parte, hasta ahora, del radicalismo. La conducción partidaria cuestionó la oportunidad de la propuesta y sostuvo que la administración provincial debería establecer sus prioridades en “salir del déficit estructural y del endeudamiento” y en “poner en marcha las fuerzas productivas de la provincia”.
Los presentes aprobaron un documento titulado “Un debate equivocado en el momento equivocado”, en el que advierte que una Constitución es un acuerdo social por el cual se asume una forma de organización. Y que una reforma de la Carta Magna está muy lejos de ser “la varita mágica” que vaya a solucionar los problemas reales de los rionegrinos. Por ejemplo, el atraso en el pago de los salarios; la inseguridad, el desarrollo económico y la concreción de la infraestructura necesaria.
Se resalta también el hecho de que se priorice este debate por encima de “buscar soluciones a una crisis de fondo que sigue sin resolverse” y sin un proyecto de provincia a futuro. Por tal razón, se consideró necesario que el gobierno se concentre en un esquema de prioridades para superar la coyuntura: superar la situación de desfinanciamiento y de déficit estructural; y poner en marcha las fuerzas productivas de la provincia.
En el texto se afirma que "con toda la importancia que tiene una reforma constitucional, con la relevancia que puede tener la incorporación de nuevos derechos, creemos que se está planteando un debate equivocado en el momento equivocado. Si estamos frente al mismo Estado provincial que hoy es incapaz de cumplir con los preceptos ya establecidos en la constitución vigente… ¿qué sentido tendría incorporar nuevos derechos?".
Se sostiene que "una Constitución está lejos de ser la varita mágica de Harry Potter o de brindar las respuestas que necesitamos los rionegrinos. Los problemas seguirán existiendo más allá de las buenas intenciones que puedan expresarse en el texto.