Sofía Ibáñez
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Manuel Urcera es un piloto competitivo, este año pensaba que podía meterse en la pelea por el título del Turismo Carretera, pero los problemas en el motor o el chasis del Chevrolet 151 lo alejaron de la discusión. Junto al equipo Las Toscas Racing trabajó, insistió, se frustró, cambió, siguió insistiendo y en el cierre de la temporada llegaron los resultados, especialmente -con todo lo que significa- su primera victoria en la máxima del automovilismo nacional. El cipoleño hizo un balance en LM Cipolletti y destacó, por sobre el resto, haber encontrado el material humano de cara a su tercer año en la categoría. “Con esta gente voy a poder pelear el campeonato, y eso me da mucha tranquilidad”, aseguró.
“Un auto termina andando muy bien una carrera y vamos a otra y anda muy mal, incluso en La Plata -en la última fecha- empezamos con un auto muy desequilibrado, que lo acomodamos rápidamente y fuimos con lo mismo que terminamos en Trelew.
Por eso, más allá del resultado, lo que me da tranquilidad es haber encontrado el grupo humano, tanto en el motor, como en el chasis y los mecánicos”, sostuvo el piloto de 25 años, que el domingo cerró su segundo año en el TC y primero manejando una Chevy.
“Como arrancó el año (pole en Viedma), esperaba que todo el campeonato sea así, con buen nivel, porque arrancamos con un auto muy competitivo. Se mantuvo cuatro o cinco fechas andando muy bien en cuanto al chasis y poco en el motor. A medida que se fue encontrando el motor, se fue perdiendo el auto. Llegamos a un punto en que el motor funcionaba medianamente lógico, y el auto funcionaba muy mal, eso fue a mitad de campeonato y hace cuatro fechas atrás”, contó Manu, quien estuvo cuatro veces en el top ten, de las 16 carreras del año.
Motor y chasis
Urcera le puso nombre y apellido a la evolución del auto, tras la llegada del motorista Rody Agut y de Carlos Serpero (se sumó al trabajo de Guillermo Gliemmo, responsable técnico de Las Toscas). “La verdad que Rody trabajó un montón en el motor y fue mejorándolo cada vez más y Carlos en el chasis. Encontramos en las dos últimas carreras un balance muy bueno en el chasis y un motor que funciona muy bien, que permitió estar adelante en Trelew y, de no haber tenido un problema que excede a mi responsabilidad como la de parte del equipo, hubiésemos terminado el año con un segundo puesto y un triunfo, que es muy bueno”, aseguró.
“Encontramos en las dos últimas carreras un balance muy bueno en el chasis y un motor que funciona muy bien, que permitió estar adelante en Trelew”.
La carrera
La final de La Plata fue dramática. Manu tomó la delantera en la largada y no la soltó nunca. Atrás pasaba de todo. Mariano Werner se jugaba sus últimas chances, José Savino le hacía la vida imposible a Matías Rossi y hasta hubo accidentes. Mucho más cerca, y por momentos presionándolo, lo tenía al séxtuple campeón Guillermo Ortelli (ahora, heptacampeón).
“Yo corría mi carrera contra Ortelli, que era mi perseguidor, más que nada trataba de concentrarme en eso y no en el resto”, contó el rionegrino. Y agregó: “Sabía que en mayor o menor medida, que entre más adelante que estuviesen Rossi o Werner, y que Ortelli tuviese menos posibilidades, los ataques de él iban a ser fuertes, pero también porque conozco a Guillermo, estaba seguro de que si intentaba pasarme no iba a hacer nada ilícito y eso me daba cierta tranquilidad”.
Para el 2017
“La idea es seguir en Las Toscas”
Manu Urcera quiere seguir en el equipo Las Toscas Racing en el 2017, aunque aún hay diferencias por resolver. “La idea es seguir en Las Toscas, falta definir la parte presupuestaría. Ellos tienen pensado un número al que a mí se me hace imposible llegar, entonces tenemos que acordar un número en el que ellos puedan darme todo el asesoramiento y que puedan cumplir con todas mis necesidades y que a su vez yo pueda llegar. Pero creo que se va a llegar a un acuerdo, o eso espero”, reconoció el piloto cipoleño, quien ya fichó con Citröen para correr el próximo año en el Súper TC 2000.
La final
“Guillermo estaba un poco desilusionado”
En la final del Turismo Carretera, Matías Rossi festejó primero, pero el que celebró después y para siempre fue Guillermo Ortelli.
Mientras el piloto del JP Racing esperaba para el podio, tras haber terminado segundo, junto al ganador Manuel Urcera, fue cuando se enteró de que el título era suyo. “Sorprendió mucho. Terminó la carrera y estábamos charlando de lo que había sido la final y él estaba un poco desilusionado porque había llegado con chances y no lo había logrado”, contó Manu, quien fue compañero mucho tiempo del heptacampeón. “Tengo un gran aprecio por Guillermo, conozco la clase de persona que es y sé que él lo merecía, como los otros pilotos. Me puso contento por él, por sus mecánicos, yo pertenecí a su equipo, durante varios años, logré muchas cosas con ellos”, destacó el cipoleño.