El cipoleño Marcelo Mango ratificó ayer la decisión del Frente Grande nacional de intervenir el distrito rionegrino tras el nuevo alineamiento político del gobernador Alberto Weretilneck. El ex ministro de Educación informó que la jueza María Romilda Servini de Cubría acreditó la legalidad de la intromisión de la mesa nacional, que lo designa al frente de la reorganización partidaria.
Mango, ex mano derecha de Weretilneck, es señalado por los frentistas cipoleños por haber solicitado la medida “sin plantear la situación” internamente por lo que se espera un proceso plagado de acusaciones y reproches entre los dos sectores.
La dirigencia local promovía la expulsión del mandatario, quien no hizo alusión a su situación personal, pero sí cuestionó que se avance sobre la autonomía del partido teniendo en cuenta “que la mía es la decisión de un afiliado, no del distrito”.
En su rol de interventor, Mango detalló que la jueza “remitió oficios poniendo en conocimiento al Juzgado Federal de Río Negro, a la Cámara Nacional Electoral y a la Dirección Nacional Electoral”. Así, Mabel Rigoni ya no podrá realizar actos internos del Frente Grande, como el llamado a renovación de autoridades prevista para diciembre.
Según manifestó Mango, la intervención busca “la normalización partidaria y el claro posicionamiento político del FG Río Negro como integrante del proyecto nacional y de acompañamiento” al kirchnerismo.