Una mujer compró un auto -según ella de buena fe- y fue a realizar el registro vehicular. En ese momento le informaron que ese rodado era robado y tenía un pedido de secuestro, por lo que obviamente fue incautado e inmediatamente se inició una investigación para tratar de dar con el o los delincuentes responsables del hecho.
El hecho se produjo ayer por la mañana cuando la nueva propietaria de un Chevrolet Corsa se hizo presente en la sede policial de calle Filiberto, donde funciona el Departamento de Automotores, para realizar el registro vehicular. Fue en ese momento en que le comunicaron que el vehículo tenía un pedido de secuestro de la Comisaría Séptima de Cinco Saltos por una denuncia de robo.
Debido al trámite judicial por hurto, el auto quedó secuestrado por disposición del juzgado de turno. Desde la policía indicaron que la investigación continúa tratando de dilucidar el trámite de compra-venta realizado.
Para realizar el formulario 12, que fue a hacer ayer la mujer, la Policía revisa el rodado para constatar que el número de motor, de chasis y el tipo de automotor correspondan con lo especificado en la documentación. Este trámite debe realizarse siempre antes de concretar la operación.