Varios cipoleños, sin embargo, denunciaron numerosas complicacaciones para concretar la verificación que exige la Policía, por falta de internet en la oficina. En los últimos días hubo nuevas quejas, pero desde la unidad se aseguró que solo hubo problemas en una jornada y que esta semana se trabajará con normalidad.
La primera recomendación es verificar que el vendedor tenga toda la documentación reglamentaria del auto; es decir, el título, la tarjeta verde, y para comprobar que no cuente con ningún tipo de deuda se debe pedir el informe de estado de dominio. Contado con estos papeles, se debe confirmar que los números de motor y chasis, que figuran en la documentación, sean los mismos que están impresos en el vehículo. “Los posibles compradores deben ver que las cifras no estén adulteradas, que no estén un número arriba y otro abajo, y que no hayan sido limadas”, especificó Román.
Otras de las cuestiones a tener en cuenta son las medidas de seguridad que posee la tarjeta verde. Según explicó el jefe de Tránsito, se pueden ver los sellos de la República Argentina, que brillan; y para ser más minuciosos y estar completamente seguros de que la tarjeta no es falsa se puede usar una lupa y ver las microletras que simulan ser renglones. “No hemos encontrado tarjetas verdes en las que se hayan falsificado las microletras, por lo que es la manera más segura de saber si el realmente falsa o no”, subrayó.
Otro punto a saber son las chapas patentes. Se debe tener en cuenta que contengan los sellos al agua, que son redondos, y que los laureles, que corresponden al Escudo Nacional, sean bien detallados, de lo contrario es un dominio adulterado.
Otro aspecto clave es el precio. Los autos mellizos se venden en negociaciones muy breves, ya que son ofrecidos a muy bajo precio en relación con el costo de mercado. Así, los reducidores se aseguran de que el comprador no “pierda” tiempo en las verificaciones policiales que denotarían que es irregular. La búsqueda de ofertas se volvió un arma de doble filo.