Un pub de calle Roca promovía una fiesta con mucho alcohol gratis, para el próximo sábado. La consigna era que las jóvenes besaran a todo aquel que tuviese un vale y, juntando cinco, los canjearan por bebidas. A pesar de las desmentidas de todos los empresarios de la noche, a través de Facebook u otras redes sociales, el titular de Comercio confirmó la información de LM Cipolletti y aseguró que los inspectores estaban organizando controles especiales para esa jornada. “Estábamos en conocimiento de la posible fiesta y teníamos organizado un operativo”, manifestó.
Sin embargo, Bichara explicó a FM Confluencia que la normativa local tiene algunas limitaciones para evitar ese tipo de fiestas. “Nosotros podemos controlar la existencia de menores o el exceso en el consumo de alcohol. Lo estamos haciendo y somos estrictos”, aseguró. Sin embargo, aclaró: “No tenemos herramientas para frenar este tipo de situaciones en los que según la cantidad de besos los asistentes pueden recibir vales. Lo que queda a decisión de las personas no lo podemos controlar”.
El principal objetivo de las verificaciones es detectar la presencia de menores de edad dentro de pubs o boliches.
La ordenanza de Comercio “plantea que se puede prohibir lo que atente contra la moral, como actos con desnudez o desfiles en ropa en interior”, pero no el canje de besos a cambio de alcohol.
Bichara se mostró “asombrado” por la actividad nocturna de la ciudad. “Se trasciende la moral en el intento de que el comercio se llene y haya consumo de alcohol. Es una lucha constante de la Municipalidad”, manifestó. Tras la polémica por la noche de “rápidas y furiosas”, muchos jóvenes afirmaron que hay varios boliches de la ciudad que han realizado celebraciones similares.
Venta clandestina
Por otro lado, Bichara aseguró que la comuna continúa vigilando la venta de alcohol en forma clandestina, en casas particulares o en comercios que no respetan el horario tope. El fin de semana pasado hubo tres actas contravencionales y el Ejecutivo solicitó a la Justicia la realización de allanamientos en viviendas en las que ya se labraron infracciones en forma reiterada.
Sin embargo, los kioscos de vino y cerveza son cada vez más, porque saciar la sed de alcohol de grupos de jóvenes o fiestas particulares se transformó en un lucrativo negocio, sobre todo en casas de la zona norte de la ciudad.