En el Anai Mapu se iniciaron las tareas de movimiento de suelos para la construcción de las veredas económicas, que están a cargo de una cooperativa de trabajo integrada por vecinos del barrio.
Este proyecto había sido anunciado con bombos y platillos por el intendente Abel Baratti meses atrás, pero su comienzo se demoró más de lo previsto porque los materiales, que desde la Municipalidad aseguraban que ya habían sido adquiridos, no llegaban.
Según se informó, las obras estarían concluidas el mes próximo y en un futuro se prevé que la iniciativa se concrete también en los barrios Villarino y 432 Viviendas y, dependiendo del éxito que obtenga, podría alcanzar también a otros sectores de la ciudad.
Este tipo de veredas son más angostas que las habituales, con solo un metro y medio de cemento alisado, que después cada vecino podrá ampliar en el frente de su vivienda, en caso de desearlo. De todas maneras, desde el Municipio remarcaron que las dimensiones originales “permitirán el normal desplazamiento de los transeúntes por el sector”.
Las aceras tradicionales, sin mosaicos, cuestan alrededor de $7 mil por frentista, en un tramo de entre 12 y 14 metros, desde el cordón al umbral de la puerta. En cambio, en este caso solo deberán pagar 2.000 pesos en accesibles cuotas de entre 40 y 45 pesos mensuales, algo simbólico que permitirá afrontar sólo los gastos de materiales.
El ahorro que implica este proyecto está dado, por un lado, en el diseño de las veredas, y también por contar con mano de obra propia, lo que a su vez genera puestos de empleo.
Los trabajos se iniciaron esta última semana sobre la calle Los Menucos, y con el pasar de los días se fueron extendiendo al resto del barrio.