Los comedores comunitarios que están a cargo del Movimiento Popular La Dignidad no disponen de alimentos frescos ni secos para lo que resta del mes. Ante la alta demanda de comida por parte de la población, se renovarán gestiones ante las autoridades municipales, provinciales y nacionales en procura de conseguir más suministros. Al mismo tiempo, se acudirá una vez más a la solidaridad de los cipoleños en condiciones de ayudar y aportar al mantenimiento de los servicios.
La dirigente Lila Calderón recorrió en estos días los comedores que tiene a cargo su organización y constató que ya no se cuenta con verduras, carne ni frutas. Además, hace por lo menos dos meses que el camión que traía desde Buenos Aires productos secos, como harina, azúcar, fideos y otros, no pasa por Cipolletti. El rodado transporta mercadería que entrega Nación por gestión de la conducción nacional del MPLD.
El nucleamiento tiene abiertos en distintos lugares 8 comedores, además de 20 merenderos. Funcionan todos los días y atienden una demanda creciente, como fruto de la profunda crisis económica que enfrenta el país, con una inflación desbordada, un dólar disparado y una desocupación que castiga cada vez más a los hogares populares.
En el comedor del barrio Anai Mapu no había ayer nada para cocinar, pese a que brinda raciones para pobladores del sector y de otros puntos de la periferia. A raíz de intensas gestiones realizadas, a último momento se pudieron conseguir algunas bolsas de papas y algunos pollos para elaborar un guiso y salir del apuro.
Sin embargo, en los demás comedores del MPLD se atravesaban momentos de ansiedad ante los depósitos vacíos. En el local del Barrio Obrero A se hacían esfuerzos para continuar con la prestación, ya que es el que atiende a más gente. En los demás, también se buscaban desesperadamente alternativas para superar el mal momento. Hay gran preocupación sobre todo porque los niños y los adultos mayores reciban por lo menos un bocado para nutrirse.