La campaña “Ayudemos a Selene Victoria” comenzó hace unos tres meses. Al principio era intermitente, por el estado de salud de la niña de 2 años, pero en las últimas semanas tomó impulso gracias a la colaboración de muchas personas del Alto Valle. La familia intenta reunir 60 mil dólares para que la pequeña pueda hacerse un tratamiento de células madre en China.
Este último tiempo la vida de la familia de Selene tuvo un cambio rotundo. En cada jornada hay una intensa actividad para realizar. Gente nueva que ellos jamás habían visto se acerca para darles una mano: algunos se suman con ideas y muchos otros que les dan aliento. Hace varias semanas que cambiaron el dolor por esperanza, sentimiento que los moviliza para continuar luchando por una mejor calidad de vida para su pequeña.
La madre se llama Claudia y el padre Víctor. Llegaron a la ciudad hace siete años. Ella es chaqueña y él misionero. Además de Selene tienen otros dos hijos: Maximiliano, de 15 años, y Luciano, de 7. Provisoriamente viven en el barrio de La Paz, esperando poder mudarse lo más pronto posible, porque la casa que habitan no reúne las condiciones de salubridad para que la niña pueda vivir allí. Víctor está desempleado y Claudia desde que Selene enfermó se dedicó enteramente a su cuidado.
Cuando Selene tenía nueve meses sus padres la llevaron a una clínica, porque presentaba síntomas de una gripe. En el centro de salud la intervinieron: según su familia, la intubaron, y luego de eso las cosas empeoraron. La nena contrajo un virus que le provocó una encefalopatía crónica no evolutiva. Víctor cree que se trató de una mala praxis, que la infección fue en el nosocomio, pero también cree que es casi incomprobable. Desde entonces el desarrollo físico y mental de su hija no fue como el de otros niños.
Todos los médicos a los que acudieron les recomendaron diferentes tratamientos de rehabilitación. Fue Claudia la que comenzó a interesarse por las campañas solidarias que se estaban desarrollando en el momento: la de “Todos por Mica” y “Una mano para María Paz”.
En la primera Fiesta Nacional de la Actividad Física, que se realizó en marzo de este año en esta ciudad, la madre de Selene se animó a acercarse a la gente que estaba colaborando para que María Paz pudiera viajar a China, para preguntar qué eran las células madre. Allí encontró respuestas y sobre todo esperanza. A las semanas, Claudia se sumó a esa campaña y era una de las colaboradoras más activas.
Hace unos meses, la madre de Selene se convenció de que era el momento de trabajar por su hija. Comenzó a organizar ventas de pastelitos y otros alimentos, pero los resultados no fueron los que esperaba: los eventos que organizó casi no dejaban ganancia. Entonces decidió pedirle ayuda a Erika Vallejos, quien fue la madrina de la campaña de María Paz. Había visto cómo trabajaba y supo que contaba con la experiencia que su familia no tenía.
Erika accedió a colaborar con la iniciativa y, desde entonces, es una de las personas que coordina todas las actividades que se realizan, que son numerosas y muy frecuentes. Todavía falta mucho para llegar a la cantidad de dinero que Selene necesita para su tratamiento, el largo camino recién comienza.
Las personas que quieran colaborar con la niña pueden realizar un depósito en la cuenta que la familia tiene en el Banco Provincia de Neuquén, cuyo número es 109183/3.
Los eventos
Para este fin de semana tienen programado estar en Sauzal Bonito, donde van a concursar con un plato típico y vender pastelitos, empanadas y tortas fritas, además de acercar la caja de donaciones. También mañana, en Balsa Las Perlas, vecinos del lugar organizarán un festival solidario callejero, con bandas en vivo, sorteos, juegos y buffet. En tanto, el domingo 30 habrá un taller actividades acuáticas a beneficio de Selene, y el 7 de diciembre vecinos de China Muerta organizarán una fiesta campera para reunir dinero.