Cristian Omar Clavero, del equipo Sindicato Empleados de Comercio de San Martín y Frío Sur, inscribió ayer su nombre en la rica historia que tiene la Vuelta al Valle de ciclismo, al adjudicarse la 65º edición que finalizó ante más de 10.000 personas pasado el mediodía de domingo allense.
Sucede que ganó la quinta y última etapa, bonificó y esa diferencia hizo que superara al ciclista Marcos Crespo del equipo Agrupación Virgen de Fátima «B» de San Juan, quién finalizó segundo en este parcial y quedó como escolta del oriundo de Luján en el tablero general.
La alegría de Clavero llegó hasta las lágrimas y esta victoria la tomó como una revancha del año pasado, puesto que estuvo muy cerca de ganar la competencia pero algunos imponderables se lo impidieron.
El team sanjuanino, no podía creerlo. Se les escapó la Vuelta increíblemente. En Catriel podrían haber bonificado más, pero Crespo se confundió y Pereyra lo «durmió» en la misma meta y lo dejo segundo. Ese parcial podría haber significado haber llegado al último día con más oxígeno.
Y, ayer, el trabajo del equipo Sindicato Empleados de Comercio de San Martín y Frío Sur protegiendo a Clavero y lanzándolo en el sprint final fue admirable. Es por ello que todos, corredores, auxiliares y jefes del equipo de confundieron en un interminable abrazo y subieron al escenario del anfiteatro en donde se premió la etapa, a levantar en andas a su compañero Clavero, brillante vencedor.
El final en “calesita”
En la última etapa los ciclistas debieron desandar unos 155 kilómetros en un circuito que recorrió la zona urbana y rural de Allen. Miles de personas observaron el paso de los competidores, que fueron entregando distintas alternativas. Algunos fugas llevadas adelante por los equipos Virgen de Fátima, Shania, Ciudad de Fernández Oro-Sindicato de Luz y Fuerza de Río Negro y Neuquén, Metaltej-JM Bike y el team de Plottier, por citar algunos.
Por momentos los punteros en ese momento que eran Crespo y Clavero rodaban con tranquilidad en el medio de la gran «víbora» multicolor, esperando el tramo final y ambos se «marcaban». No querían ningún tipo de sorpresas y a esa altura parecía difícil que sucediera.
Los últimos 25 kilómetros, el pelotón se fue compactando y ya se presagiaba un cierre eléctrico, un sprint que utilizaría toda la calle Irigoyen buscando el banderazo final.
Y, así fue. Los compañeros de Clavero y Crespo comenzaron a armar las escaleras, intentando cerrar los caminos y dejar que mano a mano se definiera la carrera.
Los últimos 300 metros, fueron a pura adrenalina. Comenzaron a zigzaguear y parados en sus pedaleras, Crespo y Clavero se jugaron la Vuelta al Valle al todo o nada. El de Luján sabía que si llegaba delante del ciclista de Las Flores, se quedaba con el «uno» en la general. Y, así fue cruzó la meta, el intendente de Allen Graciano Bracalente le bajó la bandera a cuadros y allí levantó los brazos y dejó rienda suelta a los sentimientos y fluyeron las primeras lágrimas en Cristian Clavero, que ganó tres etapas y se llevó el primer mayor e ingresó en la historia de la prueba ciclística más importante del sur argentino.