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Por Guadalupe Maqueda - maquedag@lmneuquen.com.ar
Ciro Aizpeolea es un pequeño cipoleño de cinco años que lucha contra el cáncer como un gigante. A los dos se enfermó y pudo recuperarse, pero volvió a recaer por un tumor en noviembre del año pasado.
Para sostenerse en pie, con una sonrisa de ángel, tiene una mamá de fierro, Moira Rodríguez, quien no lo deja ni por un instante; un hermanito de apenas tres meses, Bautista; y un padrastro que también lo cuida y acompaña. Hace poco apareció un donante de médula ósea y la noticia lo llenó de entusiasmo y fortaleza, justo cuando se sometía a siete bloques de quimioterapia que tiraban abajo su ánimo.
“Yo le digo que es lo último que tiene que pasar. Sabemos que es complicado, que incluso su cuerpo puede llegar a rechazar el trasplante, pero tenemos fe de que todo saldrá bien y Ciro está re contento. Es un guerrero que no baja los brazos”, contó su mamá a LM Cipolletti.
El lunes 19 tiene que viajar a Buenos Aires, junto con su familia, y necesita de la ayuda de todos. “Una médula para Ciro” es la página de Facebook donde las almas caritativas pueden sumar su aporte. Allí está la cuenta en la que pueden depositar dinero para colaborar con los gastos del viaje y del alojamiento, mientras Ciro esté internado en el Hospital de Niños Ricardo Gutiérrez, en el que se hará el trasplante.
Su mamá no sabe cuánto tiempo tendrán que estar “internados” con Ciro, ya que son tratamientos muy largos y hay que evaluar cómo responde su cuerpo luego de recibir las células de médula ósea de un donante compatible. “Tres meses como mínimo, seguro”, previó Moira.
Afortunadamente, el hospital de Cipolletti ofrece la cobertura que necesitan para tratar a Ciro desde que le diagnosticaron leucemia, a los dos años, y tuvieron que derivarlo una clínica de Neuquén especializada en salud pediátrica. Pero ni Moira ni su pareja están con trabajo, tampoco tienen otros ingresos, ni perciben un subsidio del Estado, ni pueden ocuparse de otras cosas porque Ciro requiere cuidados intensivos y permanentes.
“Por suerte, Ciro ha llegado muy lejos y a muchas partes con la página, y hay mucha gente que quiere colaborar”, agradeció Moira. Actualmente, se preparan para hacer el viaje, por lo que son días de muchos trámites. Tratan de ver, por ejemplo, si a través de la Casa de Río Negro en la Capital Federal pueden conseguir alojamiento para toda la familia.
Mientras tanto, Ciro transita la última sesión de quimioterapia previa a la operación y realiza radioterapia para combatir el tumor que tiene en un testículo. Su mamá asegura que está muy entusiasmado y que se entretiene mucho con una maestra domiciliaria. También planea y se ilusiona con su cumpleaños de 6 años que será el viernes 16, antes del viaje que le puede salvar la vida.