El aumento de los caudales hizo que el agua llegara a viviendas e inundara calles. Se adjudica el incremento a las intensas lluvias registradas en la zona y la erogación desde El Chañar.
El incremento de los caudales de la cuenca del río Neuquén debido a las intensas lluvias registradas en la región se comenzó a sentir en los barrios ribereños de Cipolletti, como Costa Norte, Costa Sur y Labraña.
Vecinos del sector manifestaron su preocupación porque el agua comenzó a elevar su nivel y llegó hasta los patios de las viviendas y también alcanzó las calles.
“Viene muy fuerte la correntada y el río ya cubrió la playa”, destacó una vecina, que precisó que días atrás comenzaron las anegaciones por la elevación de la napa freática.
Pero aclararon que desde el lunes la crecida se comenzó a notar con mayor intensidad. Indicaron que hasta el momento no han recibido información oficial por parte de las autoridades.
Fotos enviadas a LMCipolletti muestra el nivel que alcanzó el torrente. Por caso, un fogón para cocinar asados construido sobre la margen en Costa Norte quedó rodeado de agua. También el fondo de una casa donde tienen estacionados algunos autos quedó totalmente inundado.
Desde el Municipio confirmaron que hay un monitoreo permanente de la situación en los barrios ribereños a través de Protección Civil. Hasta este martes por la mañana no hubo evacuados, pero sí se optó por reforzar el terraplén de una vivienda para contener el avance del agua.
La Autoridad de las Cuencas de los Ríos Limay, Neuquén y Negro (AIC) informó este lunes que, debido a las precipitaciones registradas y a los pronósticos de nuevas lluvias para esta semana, los caudales del río Neuquén experimenta un aumento sostenido.
Frente a este escenario climático e hidrológico, sumado a la evolución del nivel de los embalses Los Barreales y Mari Menuco, se analizaba incrementar la erogación desde el Dique Compensador El Chañar.
En este marco, se prevé alcanzar un caudal de 550 m³/seg., con el objetivo de disponer de una adecuada capacidad de regulación, atenuar niveles de riesgo y garantizar una operación segura del sistema.
La última gran crecida que tuvieron que soportar los vecinos de la zona ribereña del río Neuquén ocurrio a mediados de 2023 y los caudales salientes del compensador El Chañar alcanzaron los 600 m3 /s, por lo que se dispuso el alerta amarilla. El municipio, a través de las áreas de Protección Civil y Desarrollo Humano y Promoción Comunitaria debió realizar un operativo de asistencia de los pobladores afectados. En el barrio Labraña, ubicado río abajo, cuatro familia debieron evacuar sus casas buscar refugio donde familiares, mientras que dos ancianos debieron ser trasladados al CITE -Centro Integral de la Tercera Edad-.
El avance del agua sobre las costas en el lado neuquino se comenzó a notar semanas atrás y volvió a transformar el paisaje de la cuenca. La combinación de precipitaciones, nevadas en cordillera y el manejo de los embalses dejó al descubierto un paisaje imponente en el río Neuquén, donde el incremento del caudal se hace visible a lo largo del trayecto que une Vista Alegre, Centenario y la capital.
En ese momento, las erogaciones desde el dique compensador El Chañar se mantienen estabilizadas en 500 metros cúbicos por segundo. Ese nivel de erogación provocó el anegamiento natural de líneas de ribera, senderos habituales y sectores bajos sin que, hasta el momento, se hayan registrado evacuaciones ni pedidos de asistencia directa a las familias pobladoras.
Según confirmó el director de Protección Civil de la provincia, Carlos Cruz a LMNeuquén, el escenario entonces mostraba una intensidad menor a la que se había estimado en los primeros pronósticos de la semana pasada, cuando la emisión del alerta meteorológico encendió las alarmas preventivas.