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Vecinos del DVN reclaman respuestas al Municipio

En el Distrito Vecinal Noreste (DVN) hay pobladores que están molestos porque el Ejecutivo municipal no ha respondido a una serie de reclamos que le formularon.

Hay pobladores del Distrito Vecinal Noreste (DVN) que están dispuestos a marchar hacia el centro cipoleño y ocupar la sede del Municipio, en reclamo de respuestas a diferentes planteos que le formularon meses atrás al intendente Rodrigo Buteler. La terminación de las obras de la escuela primaria y del jardín de infantes, paralizadas hace tiempo, figuran entre las demandas.

También se incluye la necesidad de contar con una sede propia para el centro de atención primaria de la salud (Caps), que en la actualidad funciona en un inmueble privado, y en lo más perentorio, disponer de un servicio de riego de calles adecuado y contar con una mejor prestación en materia de transporte colectivo de pasajeros.

El referente barrial Víctor Alarcón manifestó que recientemente se concretó una reunión de vecinos en la que se abordó la falta de respuestas del jefe comunal a los pedidos que le hicieron a fines de abril pasado. En esa ocasión, Buteler, acompañado de funcionarios de su gobierno, visitó el DVN y atendió los requerimientos que se le efectuaron.

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Los habitantes del DVN reclaman que se terminen las obras de la escuela primaria y el jardín de infantes que permanecen inconclusas. El Municipio había asumido compromisos para su finalización, aseguró el dirigente barrial Víctor Alarcón.

Sin embargo, transcurridos seis meses de las conversaciones, los pobladores no están para nada contentos porque no se han cumplido los compromisos asumidos y, para más disgusto, no han tenido respuestas del Municipio.

Así, lo sostiene Alarcón, dirigente del Grupo de Trabajo barrial del DVN, quien aseguró que ya le han enviado tres notas al intendente, solicitándole una audiencia para conversar sobre los asuntos que están pendientes, pero hasta el momento no han recibido contestación alguna.

"El intendente Buteler estuvo en el barrio, habló con nosotros, salimos a recorrer y nos prometió que iba dar respuesta a lo que le planteamos, pero, hasta ahora, absolutamente nada", enfatizó.

Vecinos amagan con tomar el Municipio

El vecinalista continuó: "Ahora hay un gran malestar en el barrio. Hay personas que dicen por qué no tomamos el Municipio en el centro". Agregó que algunos de los pobladores se preguntan "no sé qué esperamos" para actuar.

Luego, se refirió puntualmente a los principales reclamos que han efectuado. Sobre las obras inconclusas de la escuela primaria y el jardín de infantes, expresó que el jefe comunal "se comprometió" a realizar los esfuerzos necesarios para que se concluyan las obras, abriendo incluso la posibilidad de que el Municipio se hiciera cargo de los trabajos.

En el caso de la escuela, el grado de ejecución de la obra ronda el 80 por ciento, en tanto que el jardín de infantes "está casi terminado" y no requeriría una inversión muy grande. De todos modos, persistirían las deudas del Estado provincial con las empresas constructoras, lo que supondría un obstáculo para la finalización de las tareas.

En todo caso, para los vecinos sería trascendente conocer la situación concreta, por lo que siguen aguardando la palabra oficial de las autoridades municipales. Para los pobladores, contar con las dos instalaciones educativas para el ciclo lectivo 2025 representaría un avance muy destacado para la comunidad. Y si se pudiera concluir una sola, igualmente sería un motivo para celebrar.

Piden mantenimiento y riego de calles en el DVN

Alarcón mencionó que se mantienen los inconvenientes derivados de que casi no pasa el camión regador, por lo que se levantan polvaredas y la tierra en suspensión es un espectáculo permanente. Además, las calles se encuentran en mal estado, producto de la falta de un mantenimiento constante, indicó.

Por otro lado, se siguen aguardando novedades sobre el pedido de la comunidad de tener una instalación edilicia propia para la salita, con un diseño funcional y con una infraestructura adecuada para la asistencia a la población. Obviamente, el personal médico y de enfermería debería responder a la amplia demanda de salud que surge de una población del DVN y barrios aledaños que ya supera los 10.000 habitantes, o sea, la cantidad de gente de una pequeña ciudad.

Según el dirigente, Buteler había quedado en concretar gestiones por el proyecto de Caps con edificio propio, pero se desconoce si efectivamente se realizaron. La salita, por ahora, permanecerá en el predio de un particular.

Un problema muy preocupante para los vecinos se relaciona con "el mal servicio" que brinda la empresa de colectivos urbanos, entre otras razones, por la escasa frecuencia en que pasan los ómnibus que, para peor, se rompen seguido, dejando sin trasporte a los usuarios, fundamentalmente trabajadores y estudiantes.

Colectivos viejos ocasionan dificultades

El perjuicio siempre es mucho. "Los colectivos ya están muy viejos, la gente se queda sin transporte todo el tiempo, tienen dificultades para ir al trabajo o para ir a estudiar, o para regresar, de vuelta al barrio también".

Otro inconveniente sin solución es la ya vieja filtración de aguas servidas de una pequeña planta cloacal ubicado junto a una plaza. Se esperaba que Aguas Rionegrinas hiciera algo, para lo que intervendría el Municipio, pero la filtración continúa y con ello los malos olores.

Por último, el referente manifestó que la comuna tampoco ha llamado a constituir formalmente juntas vecinales en los distintos barrios de Cipolletti, lo que ayudaría a ampliar la participación de la comunidad y mejorar la comunicación de la gente con los gobernantes. "Pero parece que le tienen miedo al pueblo organizado y todavía no se convoca a organizar las juntas vecinales", enfatizó. Por eso, en el DVN seguirá adelante el Grupo de Trabajo de los pobladores.