A casi un mes de iniciado el ciclo lectivo, una madre denuncia que a su hija no la aceptan en ningún colegio cipoleño y dice que hay varios en lista de espera.
“Ella está ansiosa, no ve la hora de empezar el colegio ”, asegura Daiana Espíndola, la mamá de Milagros, una nena de 14 años que a casi un mes de iniciadas las clases aún no puede asistir a la escuela ya que sigue aguardando una vacante.
Indignada con la burocracia y el sistema educativo, la mujer tomó la iniciativa de exponer la situación en los medios: “Decidí viralizarlo porque son varios en la misma situación, a ver si el gobernador se entera y se soluciona el problema de una vez”, cuenta, enérgica, a LM Cipolletti.
Mientas tanto, llegó a contactarse con autoridades municipales, que se interiorizaron por el caso pero lamentablemente no pudieron destrabar su drama.
Milagros tiene 14 años y hasta el 2023 cursó en el Fátima. “En realidad fue hasta mitad del segundo año pues falleció mi papá, su abuelo y eso la golpeó emocionalmente y además de alterar la vida familiar ya que mi mamá, su abuela, también está con problemas”, explica la mujer.
No obstante, siempre estuvo la intención de retomar los estudios “en este 2024 pero como la situación económica se nos complicó mucho, decidimos sacarla del privado y pasarla a un público aunque jamás imaginamos que nos darían tantas vueltas”.
Allí empezó la odisea, la recorrida por todos los colegios y por el Consejo de Educación. “Fui a dejarla suplente al 120 calle Esquiú y Naciones Unidas, ya que vivimos cerca. También lo intenté en el 17, en el Belgrano y en el 5. Pero nada…”, señala Daiana con resignación.
“Hace un mes que voy y vengo, visito casi todos los días colegios y el Consejo. Me dejan anotada en un cuaderno, me dicen tenés que seguir esperando. Me han pedido los boletines, del año pasado, presenté todo pero seguimos en la misma”, lamenta llena de impotencia.
Asegura que el de su hija no es un caso excepcional. “Son varios los chicos que están en la misma, en los listados de suplentes vi no menos de 17 alumnos. Otro chico salió de la primaria y tampoco pudo empezar las clases ”, afirma.
“Ojalá que se pueda conseguir vacante, no quiero que pierdan el año, me dijeron que vaya a consultar si alguien no sigue, pero tampoco hubo caso. Incluso me hicieron hacer una nota describiendo la situación familiar, se comunicó el secretario del intendente pero hasta ahora ninguna solución”, lamenta cansada de dar vueltas.
Por último, dice sentirse víctima de discriminación por “venir del colegio privado”. “Lo tomo como una discriminación porque mi hija viene de un privado y quiere pasarse a un púbico, pero ella sabe los esfuerzos que hacemos y por eso quiere asistir a un público. Estamos decepcionadas”, dice en el cierre. No es para menos.
Mientras Milagros espera retomar el colegio, muchos de sus futuros compañeros este jueves no tuvieron clases. Es que a diferencia de las medidas de fuerza que se realizaron en el primer mes de clases, esta vez no tiene relación con el reclamo salarial que la Unter realiza al gobierno provincial.
La Confederación de Trabajadores de la Educación de la República Argentina (Ctera) lleva a cabo un paro docente por 24 horas en todo el país. Esta medida de fuerza se debe a la eliminación del Fonid y a la falta de convocatoria a la Paritaria Nacional Docente, según informó el gremio en un comunicado de prensa.