Llevan las riendas de una empresa familiar que se asentó, con fuerza, en el corazón de la Patagonia: décadas de labor, esfuerzo y "trabajo en equipo" detrás de "Accesorios El Nacho".
Patricia Camarero junto a su hija Agustina se abrieron paso lentamente, pero a paso firme, en el maravilloso mundo ‘de los autos y camionetas’ y hoy lideran una empresa que ya acaricia el sueño de contar con casi media docena de sucursales en diversos puntos de Río Negro y Neuquén. Son las mujeres que llevan las riendas de “Accesorios El Nacho” una empresa con extensa trayectoria que abrió sus puertas el año pasado en Cipolletti.
Mujeres emprendedoras que, día a día, además se capacitan y asumen nuevos desafíos en el universo empresarial. De la mano de metas y proyectos que inspiran.
Fue allá por el año 96, cuando Patricia junto a su esposo Omar, que se conocieron a los 15 años, sentaron las bases de la firma en la ciudad de Roca, que se dedica a la venta y colocación de equipamientos para autos, camionetas 4 x 4 y brinda servicios a empresas petroleras.
Junto a sus dos hijos, Juan Ignacio (31 años) y Agustina (27) lograron afianzarse y esto trajo de la mano la posibilidad de incursionar en Neuquén y en Cipolletti.
“El Nacho” supo ser un gran y conocido depósito de frutas y verduras que el abuelo de Juan Ignacio fundó, y luego el establecimiento dio paso a un nuevo rubro.
“En el año 2019 comenzamos a proyectar irnos a Neuquén con una sucursal a nombre de mi hija. Ella es la titular de la empresa en Neuquén y yo soy la gerenta. Nos entusiasmó, porque empezamos a crecer mucho, pudimos ingresar como proveedores de empresas como YPF, Pampa, Aesa, Hidrofrac y de todos estos trabajos con pliegos grandes los maneja mi hijo. Todo lo hacemos en equipo”.
En el 2022 abrieron las puertas de la nueva sucursal en Cipolletti. “Teníamos mucho público en la ciudad, mucha demanda principalmente en el rubro colocación, por lo cual nos decidimos a apostar. Encontramos un salón hermoso, bien ubicado, en un lugar estratégico, con un muy buen estacionamiento, así que ahora tenemos en planes seguir creciendo. Estamos con ganas de abrir una cuarta y una quinta sucursal”, confió Patricia.
En la empresa, agregó, “estamos todos involucrados en distintas áreas. Mi hijo y mi esposo están muy presentes y se encargan de otras áreas porque hacemos muchos trabajos especiales para empresas, más allá de lo comercial”.
“Toda la vida me dediqué a esto. Conocí a Omar a los 15 años y siempre caminamos juntos. Cuando en el año 96 pensamos en poner este rubro, yo recién había tenido a mi hija Agustina y agarramos los únicos ahorros que teníamos y nos fuimos a Buenos Aires un 21 de septiembre”, recordó Patricia.
Ese viaje marcó un antes y después en la historia de esta familia emprendedora.
“Fuimos a Warnes, empezamos a comprar y aún hoy tenemos proveedores de esa época. Tenemos muy buen vínculo con nuestros proveedores, somos representantes oficiales de grandes fábricas argentinas como Bracco y SteelTiger, que tienen calidad premium y nos permite acompañar al cliente no solo en la compra, sino en el después”.
La empresaria nacida y criada en el Alto Valle destacó la importancia que se brinda a la atención de los clientes y la calidad en los servicios.
“Siempre apuntamos a crecer. Somos muy conocidos en la Patagonia porque cuidamos al cliente, nos gusta la recomendación boca a boca, que las calificaciones que nos dan sean las mejores. Recientemente terminamos un pliego para equipar 55 camionetas a para YPF y los cuatro pudimos enfocarnos, somos socios en el negocio y junto con nuestro equipo trabajamos para brindar lo mejor”.
Capacitación constante
Una de las claves en el desarrollo y la consolidación de la firma, a lo largo de los años, radica en poder “formar un equipo de gente buena, siempre enfocando en que si le va bien a uno, nos va bien a todos”, destacó Patricia que comanda un equipo de diez personas, a los cuales se suma un plantel específico para cada servicio que se brinda.
Camarero apunta a potenciar el negocio y por eso constantemente busca capacitarse y adquirir nuevas herramientas. Recientemente, resaltó, finalizó “un curso de capacitación excelente totalmente agradecida a Adeneu y Centro Pyme de Neuquén”. Se trató de un taller “de negociación para mujeres, encuentros con profesionales sobre cómo relacionarnos las mujeres en este ‘mundo de hombres’, el mundo del petróleo, de los autos…”.
Entre nuevas metas y desafíos
La sucursal cipoleña de la empresa tiene un año de antigüedad y es atendida por dos empleados “con mucha empatía para atender y resolver las demandas de los clientes. Gran parte de los pliegos los equipamos en Cipolletti”, mencionó Patricia, quien enfatizó que los precios “se mantienen en las tres sucursales”.
Por lo pronto, prevén abrir el horizonte y explorar el mercado para llegar también a la ciudad de San Martín de los Andes.
“Nuestro fuerte son las camionetas y ahora sumamos una línea de aire libre: carpas de techo para llevar en la camioneta, que se desarman y se guardan, tanques de agua y muchos accesorios más”. Entre las metas a corto plazo, “proyectamos disponer un grupo de camionetas para hacer travesías 4 x 4 por el norte neuquino”, explicó.
“En casi 30 años hemos atravesado por todos los gobiernos y épocas. Por eso siempre decimos que pase lo que pase, nosotros salimos a trabajar cada día. Más allá de decisiones políticas, de los gobiernos, nos levantamos cada día a la mañana y damos nuestra mejor versión”.