El conocido vecino necesitaba poco más de $1.6 para una cirugía urgente para no perder la visión de un ojo. Inició una campaña pero no llegaba al total. Sin embargo, ocurrió un milagro. Acá te la contamos.
Con un aporte casi milagroso de último momento, el conocido vecino Nelson Molina pudo reunir a tiempo el monto necesario para operarse el ojo derecho, con el cual prácticamente no ve nada. Como su otro ojo solo tiene un 70% de capacidad de visión, urge que se realice la intervención quirúrgica.
Molina tiene programas de radio y hace unos años también fue panadero. En los lugares en que se desempeñó, trató siempre de ser solidario. Ahora, le tocó a él buscar la solidaridad de la población, porque necesitaba juntar 1.611.925,51 pesos para la operación.
Sus padecimientos empezaron tiempo atrás, cuando, de pronto, un día se encontró con que tenía muchas dificultades para la visión con su ojo derecho.
Sin la mínima respuesta por parte de su obra social, se dirigió al Hospital, donde le dijeron que había que operarlo. La cirugía fue exitosa y lo curaron de cataratas y le trataron lo mejor que pudieron.
Parecía que había salido adelante, pero con el tiempo se volvió a descomponer y entonces le dijeron que tenía un problema en la retina que necesitaba una operación más compleja y especializada.
Sin embargo, en el nosocomio, que hoy atraviesa diversas carencias, no se disponen de los medios ni tampoco de un especialista para llevar adelante una intervención como la que le han indicado, por lo que tuvo que recurrir al ámbito privado.
La operación debe realizarse en una clínica privada de Roca y el plazo para pagar vencía este viernes.
La campaña iniciada vía redes sociales, medios y entre sus amigos y conocidos había logrado recaudar una suma de dinero importante, pero no llegaba al total requerido.
Pero el miércoles ocurrió un milagro. Una persona desconocida, que hace más de 14 años encontró y no le devolvió su billetera, que había extraviado, le depositó la parte que aún le faltaba conseguir.
Al desconocido hoy le va bien económicamente y se conmovió por la situación y decidió reparar su error. Fueron muchas las personas que aportaron, entre ellas, un octogenario que vino de Chile para colaborar.