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Momentos de tensión se vivían este martes por la mañana en Balsa Las Perlas, por una orden de desalojo en un terreno privado donde están asentadas unas 300 familias, que buscan tierras para vivir. La Policía bloqueó el acceso al barrio en el puente, y no dejan a pasar a vecinos ni tampoco a la prensa.
“Es un desastre, no muestran órdenes y la Policía está agresiva, quemaron todo lo que había y esto se va a poner feo, a la gente le están diciendo que no vuelva al barrio porque está fea la cosa. Son mis propios vecinos y familiares, que necesitan tierras”, dijo una vecina en declaraciones radiales.
El piquete instalado por las fuerzas de seguridad, tanto de Neuquén como de Río Negro es una suerte de cordón para no dejar ingresar personas hasta que termine el operativo, ordenado por el fiscal de Cipolletti, Gustavo Herrera.
“Como todo, en esta toma hay gente de acá y otra que no es de acá. A primera hora la Policía comenzó a quemar las casas, ni bien llegaron se metieron a quemar todo, sin orden. Está en la mitad de las chacras hacia la urbanización. Desde que yo tengo conocimiento, este lugar siempre fue barda, jamás estuvo cercado desde que íbamos a pesar”, añadió la vecina.
De acuerdo a lo que contaron los vecinos del lugar, la denuncia por usurpación de tierras fue realizada por la empresa Forestadora del Limay SA, cuyos propietarios son descendientes del pionero Miguel Lembeye.
El pasado miércoles 26 de julio se produjo el ahora considerado primer desalojo, con un operativo de gran magnitud protagonizado por efectivos policiales comunes, entre ellos de la Subcomisaría perlense, y de los grupos especiales del COER. Estuvieron presentes los fiscales Gustavo Herrera y Diego Vázquez.
La acción afectó solamente a una de las tres tomas que empezaron a formarse entre fines de junio y principios de julio. El objetivo fue el gran asentamiento que ocupa tierras del barrio Costa Esperanza 2, y es el mayor de todos, con alrededor de 200 familias, según participantes consultados.
Es tal su dimensión y expansión territorial que se lo ha subdivido en dos sectores, uno que suelen designar como Costa Esperanza 2-Río Sol y el otro Costa Esperanza 2, así no más, a secas.
Las otras dos tomas están ubicadas una en la zona del barrio La Ruca y la otra en la zona del barrio Nacidos y Criados. Se afirma que sus participantes no pasarían de las 50 familias, en conjunto.
Cuando ocurrió el desalojo del 26 de julio, la Policía sacó estacas, alambres, casillas y muy precarias instalaciones, pero no expulsó a todos los participantes del asentamiento, en particular, a los que tenían sus humildes viviendas un poco más sólidas y por eso vivían en ellas.
Además, muchos de los que fueron echados volvieron nuevamente a instalarse en los lotes que habían tomado, con lo que, con posterioridad al desalojo, la ocupación volvía a tomar las características del principio.
Quieren pagar los lotes ocupados
Los ocupantes de tierras de Las Perlas quieren dialogar con representantes de la empresa Forestadora del Limay, propietaria de los predios, para plantearle que quieren pagar por sus lotes y que no quieren nada gratis. Por supuesto, y por la mala situación económica, su deseo es pagar en cuotas, pero pagar. Sin embargo, la firma no tendría, por lo menos hasta ahora, voluntad de dialogar con los tomeros y por eso, desde el punto de vista de éstos, el conflicto se puede mantener en el tiempo por mucho más.