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Sin soluciones del Gobierno Nacional, en la UNCo renuevan reclamos a partir de este martes. Falta presupuesto y los salarios del personal se han pauperizado.
La comunidad educativa de la Universidad Nacional del Comahue (UNCo) volverá, como otras Universidades Públicas del país, a ponerse en lucha ante las políticas de desfinanciamiento del Gobierno Nacional y los extremadamente escasos aumentos de salarios otorgados al personal docente y no docente.
En las dos facultades de la UNCo en Cipolletti, esto es, Ciencias de la Educación y Psicología y Ciencias Médicas, y en los demás asentamientos de Neuquén y Río Negro, arrancarán este martes y continuarán hasta el jueves una serie de actividades tendientes a visibilizar la complicada situación que está atravesando la educación superior que depende del Estado nacional.
En principio, la dirigencia de los gremios docentes, Adunc y Cediunco, y no docente, Apunc, habían pensado en realizar, como ocurrirá en otros lugares del país, un paro de 72 horas, pero a la postre se decidió no afectar el término del primer cuatrimestre y los parciales y mesas de finales que están previstas y que generan gran expectativa y ansiedad entre los estudiantes.
Sin embargo, como dijo la titular de Apunc, María Julia Barsottelli, tanto su gremio como Adunc y también la Federación Universitaria del Comahue (FUC), han acordado efectuar acciones de visibilización y debate de la problemática actual, que se impulsarán tanto al interior de la comunidad universitaria como para conocimiento de la sociedad en general.
Para este martes, además, está prevista una reunión del Consejo Superior de la UNCo, en cuyo transcurso se conocerán detalles de las gestiones que se vienen realizando para que el Gobierno Nacional se decida de una buena vez a remitir las partidas presupuestarias necesarias para el funcionamiento de la casa de altos estudios regional y se concreten incrementos de haberes acordes a la carestía de la vida.
En la ocasión, surgirían las pautas generales sobre las acciones de reclamo que se concretarán durante los tres días de expresión del descontento que han resuelto los dirigentes de los claustros. Se podrían llevar adelante tanto panfleteadas como manifestaciones en el exterior de la Universidad, entre otras iniciativas.
Barsottelli expresó que el 270 por ciento de aumento del presupuesto que había prometido el Gobierno Nacional para los gastos de funcionamiento y mantenimiento de las Universidades Públicas quedó en eso, en promesas, y hasta ahora a la UNCo "no llegó nada", con todas las dificultades que ello ocasiona. "Los fondos no fueron depositados", enfatizó.
La administración del presidente Javier Milei "no está garantizando el derecho a estudiar", resaltó y aseguró que resulta claro hace ya tiempo que la gestión gubernamental "no aprecia a la educación pública ni a la Universidad".
En cuanto a los salarios, precisó que el único ofrecimiento y "sin posibilidad de discusión" ha sido de un 4 por ciento de aumento, cifra insignificante ante la inflación y la pérdida de poder adquisitivo de los sueldos. Para recomponer los ingresos de los no docentes sería necesario no menos de un 60 por ciento, destacó y agregó que en la actualidad la mayor parte de los trabajadores están por debajo de la línea de pobreza.
Consultada sobre la versión de que los no docentes, de no acceder a una mejora salarial a la altura de las circunstancias, podrían paralizar el inicio del segundo cuatrimestre, la dirigente sostuvo que "lo último que queremos es que la Universidad esté cerrada" y, por tal motivo, se harán los esfuerzos necesarios para que estén dadas las condiciones de un normal funcionamiento de la casa de altos estudios.
En tanto, el titular de la FUC, Joaquín Berrud, indicó que se propiciarán debates sobre la situación entre los alumnos y dijo también que se coordinarán iniciativas con las organizaciones gremiales de docentes y no docentes, de modo de presentar un frente unido en defensa de la Universidad Pública.
Puntualizó que en la actualidad en la UNCo se están manteniendo solo los servicios básicos, como la luz y el gas, pero prácticamente no hay recursos para becas ni para las actividades de Bienestar y de Bienestar y hasta la prestación del comedor universitario de Cipolletti se ha visto afectada, ya que por las dificultades presupuestarias de la casa de estudios y la falta de medios, se están cobrando precios por la comida más altos que los que se quisiera.
En el contexto de la crisis económica del país, los estudiantes universitarios están sufriendo el impacto directo de las subas de los pasajes de colectivos, el elevado costo de los alquileres y las complicaciones que les genera, en muchos casos, el tener que trabajar para ayudar a mantenerse y seguir adelante con sus carreras.