Otra vez la ciudad sufrió las consecuencias del accionar delictivo. Ahora serrucharon un poste de media tensión. Hubo corte de servicio y mucha impotencia.
Por segunda vez en la semana, delincuentes atacaron en horas de la madrugada instalaciones eléctricas en Fernández Oro y provocaron un corte total en el servicio de agua potable de esa localidad.
El hecho delictivo se registró alrededor de las 3, en zona rural de Fernández Oro, cerca de la denominada Isla 10.
Delincuentes serrucharon un poste de media tensión, con la intención de robar el cable que abastece en 13,2 kV a la planta de captación de agua de ARSA.
“No se llevaron el cable porque es de aluminio, pero dejaron la línea tirada, dañada y todo eso generó un nuevo corte general de agua en la ciudad”, explicó una fuente operativa de la empresa EdERSA.
Las cuadrillas operativas de la distribuidora eléctrica trabajaron en el lugar para restablecer el servicio. Lo recuperaron pasadas las 10:30.
Es la segunda vez en 48 horas que ocurre una situación de estas características en la misma zona. El miércoles, también por la madrugada, delincuentes vandalizaron y robaron cables, tableros eléctricos, borneras y medidores en esas instalaciones de ARSA, dejando a miles de familia sin el suministro de agua por varias horas.
El robo y las vandalizaciones contra instalaciones eléctricas de media y baja tensión se han vuelto moneda corriente en el Alto Valle de Río Negro. La problemática se profundizó en los últimos días particularmente en Cipolletti, donde han atacado centros infantiles, escuelas y hasta el cementerio local.
Desde hace ya meses, pero particularmente a partir del inicio del corriente año, las cuadrillas de Edersa no dan abasto para solucionar los cortes de servicio ocasionados a partir de este tipo de hechos delictivos. A diario, delincuentes dejan sin energía a vecinos, comerciantes, productores e industrias de todo tipo.
“En muchas ciudades, los equipos operativos deben dedicarse casi exclusivamente a tema robos”, explicó con preocupación una fuente de la compañía eléctrica.
En Cipolletti, se registran una decena de robos por día. La mayoría son en baja tensión, de acometidas y cruces de calles, y muchas contra instituciones públicas, la mayoría de las veces en edificios cerrados por vacaciones. También han afectado a la industria y el comercio local.
Para el caso, robaron el sistema eléctrico de la escuela 283 en dos oportunidades en las últimas jornadas, afectando las tareas de los docentes. También atacaron y se llevaron los cables de distribución en las escuelas 109 -calle Illia-, 293 -Namuncurá y Santa Cruz- y el Centro Infantil 2 -México al 1700-.
“El cementerio lo atacaron muchas veces. Tanto es así, que se llevaron todo el cable de cobre de las calles que lo rodean. Después de cada acto delictivo, las guardias van al lugar, despejan el peligro de seguridad pública y reemplazan lo robado por conductores de aluminio. Eso lleva horas de trabajo, con las afectaciones del caso”, explicó la misma fuente.
Según indicaron desde Edersa, los robos se dan en diferentes puntos de la ciudad, aunque hay sectores donde se repiten, como en los barrios Ferri, San Lorenzo, Anai Mapu, 1200 viviendas, Distrito Vecinal Noreste, Juventud y Desarrollo y Santa Elena; también en las calles Rimmele, Huechulafquen y Julio Dante Salto.