El intendente Claudio Di Tella defendió la decisión judicial de desalojar la toma de tierras en Las Perlas porque se trataba de propiedad privada y aseguró que durante su gestión "se ha encaminado" el acceso al suelo para la construcción de viviendas en la ciudad. El jefe comunal, por otro lado, reconoció que en Cipolletti hay "déficit" habitacional porque durante "muchos años" no hubo políticas adecuadas a la demanda.
El martes, por orden judicial, la Policía concretó el desalojo de las familias que habían entrado a un predio perteneciente a la empresa Forestadora del Limay. El operativo terminó con piedrazos a la Policía y contra trabajadores municipales. Desde la Regional Quinta confirmaron que un trabajador de la comuna resultó herido en un ojo, pese a que Municipio no brindó información sobre la situación.
El despliegue policial motivó críticas y denuncias por presuntos hechos de violencia, desmentidos desde la Justicia. "Lo que ha ocurrido es lo que debe ocurrir cuando a alguien se le mete gente en una propiedad privada y se realiza la denuncia", dijo Di Tella sobre el operativo.
El jefe comunal aseguró que los intentos de usurpación son recurrentes, pero el protocolo de respuesta que incluye al gobierno local, la Justicia y la Policía, ha logrado desarticularlos. "Hubo unos 10 o 12 intentos de toma y siempre articulando con los fiscales y la Policía hemos logrado desactivarlos. Solo se ha consolidado un asentamiento. Son situaciones frecuentes que esperamos que no se repitan", dijo Di Tella a LU19.
El intendente sostuvo que los intentos de toma están vinculados a la situación habitacional en la ciudad porque "Cipolletti tiene un déficit de muchos años en el acceso al suelo". Sin embargo, cuestionó el accionar de quienes intentan tomar tierras privadas y defendió su gestión porque "ha hecho mucho con proyectos de viviendas, con Suelo Urbano. Hay posibilidades (de acceder a un lote), con la paciencia necesaria".
Di Tella manifestó que "no se va a resolver de un día para otro lo que durante años no se solucionó, pero al menos está encaminado".
En el día después del desalojo, el jefe comunal cipoleño manifestó que "la situación no es normal, pero está controlada con la custodia policial y privada que sumó la empresa".