Está por caer definitivamente y sin margen una propuesta presentada hace un par de años por es exlegislador Marcelo Mango.
Cuando se inicie el nuevo período de sesiones ordinarias de la Legislatura provincial, se pasará a archivo el proyecto de conservación y protección del Cerro Azul que impulsó en 2022 el exlegislador Marcelo Mango. Será su segundo intento para conseguir el objetivo que se verá frustrado.
Con ello, ya serán cuatro las veces en que se procuró sin éxito obtener el respaldo del Parlamento rionegrino para la alternativa. Las dos anteriores las gestionó el fallecido exlegislador Jorge Ocampos.
A la luz de lo que viene ocurriendo, parece claro que la propuesta no les interesa a los diputados que han representado en los últimos años a las fuerzas políticas en el Poder Legislativo.
Ahora, la esperanza de los amigos de la Naturaleza está puesta en un quinto proyecto que ha sido presentado con el mismo propósito que los cuatro anteriores. Se trata de una iniciativa del legislador Juan Martín, que ingresó en marzo de 2023.
La alternativa, al igual sus antecedentes, fue pasada a tratamiento de comisiones pero, de la misma forma que las otras, sigue sin ser analizada y sin definición. Así las cosas, hoy por hoy resulta difícil ser optimista en cuanto al destino que tendrá.
Los cerros, conocidos por los valletanos como “Cerro Azul”, se encuentran ubicados en el periurbano de la localidad de Cipolletti, hacia el norte de la ciudad. Abarcan una superficie aproximada de tres mil quinientas (3.500) hectáreas y se trata de un área con valiosos recursos geológicos y paleontológicos del Cretácico-Paleógeno. También presenta un gran potencial para desarrollar actividades de recreación, educación y turismo de bajo impacto en la naturaleza.
En el año 2016, los docentes investigadores Leonardo Salgado (Universidad de Río Negro- CONICET) y Yusara Mastrocola (Universidad Nacional del Comahue- Turismo) desarrollaron un proyecto para crear un área natural protegida de jurisdicción provincial, con las características de un Geoparque que lleve los lineamientos de la UNESCO.
El estudio señala que a fines del Cretácico (70 millones de años), las aguas de Océano Atlántico cubrieron todo el norte patagónico hasta el sur de Mendoza y ese brazo de mar, conocido como Mar Rocanense o de Kawas, permaneció en la región durante varios millones de años hasta comienzos del Paleógeno, hace unos 60 millones de años. Esos recursos están en la zona del Cerro Azul y el objetivo de un Geoparque es que se pueda gestionar el área con participación local y responsabilidad ciudadana.