Dolorida y cansada la mujer, de 59 años, salió del Sanatorio y tomó un taxi "frente a la sede de Cipolletti". Pasó a buscar a su hija por Anses y ambas planearon ir a almorzar por el centro para compartir un grato momento y cortar la rutina.
Con tanta mala suerte que cuando la señora llegó a la línea de cajas a pagar se percató de que le faltaba todo el dinero. No sólo el de la comida sino, peor aún, también todo el resto que pensaba destinar al pago de su próxima operación y que un rato antes había retirado del banco.
"Llamamos la persona que manejaba el taxi pero asegura que no vio nada. Así que pudo haber sido cualquiera porque iba en el asiento de atrás... Ella, pobre, está con todo el tema de las operaciones, con los papeles, juntando el dinero ya que sale 200 mil pesos y esto la parte al medio. Seguro que está angustiada", lamentó Sofía.
"No encontramos ningún culpable. Es una situación desesperante. Así que apelamos a la solidaridad de la gente, estamos pegada al teléfono esperando que suene y alguien nos de buenas noticias", agregó.
Por si la plata no aparece y querés ayudarla, compartieron este CBU: 0000003100047402311583.