Ocurrió el sábado por la tarde. El reloj marcaba las 17 cuando en la unidad policial del barrio La Paz sonó el teléfono. Del otro lado se escuchó la voz desesperada de una mujer que aseguraba que su marido iba a suicidarse. Al llegar al domicilio, ubicado en calle Paraguay al 500, la señora salió notoriamente consternada y contó que había discutido fuertemente con su esposo y que él agarró una soga, le dijo que se iba a matar y se fue raudamente en su auto particular. Se presume que en un principio pensó en ahorcarse y que finalmente cambió de planes.
“Ahí nomás iniciamos un operativo de búsqueda y dimos aviso también a otras unidades de la ciudad”, agregó Uribe.
Estuvieron rastreándolo durante dos horas hasta que lograron encontrar el auto en la Isla Jordán. Hacia allí se dirigió personal de la 32 y de la Cuarta, quienes detectaron que no había nadie dentro del habitáculo del vehículo. Uribe narró que el rodado estaba muy cerca de la ribera, por lo que la búsqueda se centró en la costa del río.
Los balseros que se encontraban de turno admitieron haber observado a un sujeto ingresando al río, pero para ese entonces ya lo habían perdido de vista.
A los pocos minutos detectaron al hombre varios metros adentro del agua, con una decidida intención de acabar con su vida. El comisario de la unidad del barrio La Paz valoró la velocidad con la que actuaron los uniformados, quienes a pesar de la resistencia del hombre, lograron llevarlo a salvo hacia la costa.
Ayuda de la familia
“También contamos con la colaboración de algunos allegados de esta persona, el hermano, un primo y un amigo. No quería salir y manifestaba en todo momento que se quería matar”, recordó Uribe.
Luego, en dependencia policial, fue revisado por un médico que constató algunas lesiones leves producto de golpes con piedras y el tradicional ramaje del río Negro en ese sector. Finalmente fue entregado a sus familiares.