La Facultad de Ciencias de la Educación de la Universidad Nacional del Comahue celebra hoy el 40º aniversario de su creación. A las 19, en la sede de calle Yrigoyen al 2.000 de esta ciudad, se desarrollará el acto central con la presencia de autoridades de la casa de estudios e invitados.
En la historia de la institución, se tiene presente que el arribo de la facultad a Cipolletti fue posible por el reclamo de la comunidad local cuando la región norpatagónica pugnaba por la nacionalización de la Universidad Provincial del Neuquén.
Pero el trabajo realizado en la zona valletana desde la década del ’60 fue prolífico, con profesorados en pedagogía, letras e idiomas (General Roca) y profesorados de primaria y nivel inicial (Cipolletti). Con estos antecedentes, en 1972 se decidió transferir las carreras mencionadas a la UNCo y a la flamante Facultad de Educación, que empezó a funcionar el 1 de julio de ese año. El primer decano fue Manuel Argumedo.
En la presente jornada, está prevista la entrega de recordatorios a los profesores y personal no docente con más de 30 años de actividad. Asimismo, fueron convocadas las camadas primigenias de egresados.
El proceso de instalación de la facultad no fue fácil y debido a que no se poseía edificio propio, la sede académica y administrativa funcionaba en una propiedad alquilada. De manera paralela, los docentes y estudiantes llevaban adelante las clases en establecimientos educativos dependientes de la provincia y que fueron cedidos a préstamo.
Recién en febrero de 1978 se procedió a inaugurar el edificio de la facultad en la denominada Mansión Peuser, que fue cedida por la Provincia. Ya en la década del ’80, fue regularizada la planta docente y fueron institucionalizados los cargos de conducción.
Con el correr de los años, la fructífera labor de autoridades, docentes y alumnos consolidó la facultad y actualmente suma seis carreras de grado, dos de posgrado, 23 proyectos de investigación, 10 de extensión y dos de voluntariado universitario.
Desde la casa de estudios cipoleña se rescató el valor de la enseñanza diaria y que “sus actividades académicas de grado y de posgrado, junto con las de extensión e investigación han traspasado los límites territoriales de las provincias de Río Negro y Neuquén, constituyéndose en importantes referentes para una buena parte del país”.