Se trata de una opción minimalista que combina practicidad, modernidad y eficiencia en protección contra los insectos.
La llegada de las temperaturas cálidas y la lluvia más abundante y frecuente también marca el regreso en mayor medida de los mosquitos. Molestos y transmisores de enfermedades, muchos hogares recurren a la colocación de los clásicos mosquiteros para evitar el ingreso de estos insectos. Pero en la actualidad existe una alternativa minimalista, más estética e igual de efectiva.
Se trata de los mosquiteros plegables, también conocidos como mosquiteras plisadas, una opción que combina practicidad, modernidad y eficiencia en protección. Básicamente, están diseñados para abrirse y cerrarse de forma lateral como si fueran un acordeón.
De formato rectangular, estos mosquiteros cuentan con un marco rígido en el que se instala una malla fina y resistente, que puede plegarse en secciones, permitiendo que la puerta o ventana se abra y cierre con facilidad y sin esfuerzo. Su aspecto plisado, que da nombre a la categoría, les confiere un estilo moderno y versátil, adaptándose tanto a ambientes residenciales como comerciales.
El mosquitero plegable, una tendencia contra los mosquitos que crece cada verano.
Este tipo de mosquitero puede hacerse a medida, ajustándose exactamente a las dimensiones del espacio a proteger. Además, suelen disponer de sistemas de cierre magnéticos o de doble fila de velcro que aseguran un cierre hermético, al mismo tiempo que facilitan la apertura desde cualquiera de los lados.
Su popularidad no es casual. Entre sus principales ventajas, destacan las siguientes:
Los mosquiteros plegables pueden usarte tanto en puertas como en ventanas.
Los mosquiteros plegables, que en Argentina rondan los $10.000 para una puerta clásica, cumplen la misma función que los mosquiteros clásicos para evitar el ingreso de insectos, pero existen varias diferencias fundamentales entre ambos: