Y un día el sueño de más de 100 familias cipoleñas finalmente se hizo realidad. Socios de las cooperativas que dieron pie al Distrito Vecinal Noreste recibieron ayer las llaves de sus casas a más de diez años de haberse organizado para comprar sus lotes y gestionar los planes de viviendas. “Diez años es mucho tiempo en la vida de una persona, por eso lo primero que hay que hacer es pedirles disculpas”, señaló el gobernador Alberto Weretilneck, quien encabezó la entrega de las casas en el barrio conocido como ex Zoppi.
Emoción Los adjudicatarios y el propio gobernador Alberto Weretilneck no pudieron aguantar las lágrimas.
Integrantes de las cooperativas Los Pingüinos, Viviendas del Sur, El Progreso, La Nevada 05 y La Emprendedora, recibieron las primeras 100 de 184 viviendas entre lágrimas, aplausos y abrazos compartidos al terminar un largo camino para conseguir el techo propio.
Weretilneck, quien era intendente cuando surgieron esas organizaciones vecinales, recordó: “Cuánto tiempo pasó. Al principio discutíamos qué íbamos a hacer con los solteros y hoy algunos deben ir por el segundo divorcio. Otros no tenían hijos y hoy van a la primaria”.
Las casas fueron construidas con fondos del Estado nacional, a través del IPPV, y sufrieron numerosos retrasos por problemas de costos y reclamos salariales, entre otros entretelones. Incluso el inicio se demoró varios años y el propio gobernador recordó ayer las discusiones para determinar el sistema de construcción entre los funcionarios de su gobierno y los referentes de las cooperativas –una de ellas integrada por municipales–.
Así, mientras el DVN tomaba forma, los propietarios de Zoppi aguardaban que se cumpliera su sueño. “Tardamos más de lo que tendríamos que haber tardado, pero seguimos adelante. La compra de estas tierras, el trabajo de los referentes de cada una de las cooperativas y el cumplimiento de los socios fue el origen del Distrito Vecinal, en el que hoy viven miles de familias”, dijo el mandatario a modo de reconocimiento a los nuevos habitantes del ex Zoppi.
Las 100 viviendas que se entregaron ayer tienen dos dormitorios, cocina-lavadero y living en 49 metros cuadrados cubiertos, en una superficie total de 10x20 metros. Además, ya cuentan con todos los servicios básicos conectados: agua, luz, gas y cloacas. Y su entrega fue la primera en la ciudad durante la gestión de Aníbal Tortoriello, quien dijo estar “emocionado de poder entregar casas para que cada familia construya su hogar, con dignidad”.
Hasta las lágrimas
Silvia, una vecina del barrio y miembro de Los Pingüinos, destacó el esfuerzo de los vecinos y su paciencia. Y fijó la nueva meta de las familias: “Cuidemos el barrio, cuidémonos entre nosotros y hagamos de éste un lugar digno para vivir”.
“Sean felices”, cerró un Weretilneck emocionado hasta las lágrimas como todos los adjudicados, justo antes de que comenzara la entrega formal de las llaves y 100 familias hicieran realidad el sueño por el que tanto sacrificio hicieron durante 10 años.
DVN
¿Qué pasa con las 404 Viviendas?
El plan de 404 viviendas del Distrito Vecinal Noreste está atravesando un complejo panorama y los futuros adjudicatarios ya han hecho escuchar sus quejas al Municipio. El propio intendente Aníbal Tortoriello se reunió con ellos y les llevó tranquilidad, asegurándoles que todo está encaminado. Es que las cuatro empresas encargadas de las obras solicitan un reajuste de precios, ya que cada vivienda originalmente costaba $502.000 y en la actualidad se evalúa en $776.000. No descartan que se termine haciendo cargo el IPPV.