Según los informes preliminares obtenidos por la Policía, en base a testimonios y a la inspección ocular de los agentes, los conductores intentaron cruzar la encrucijada casi al mismo tiempo, realizaron maniobras para evitar una colisión más fuerte, pero igual perdieron el control. El Peugeot iba por San Martín y la pick up, por Italia.
Los vehículos se desviaron hacia la vereda a toda velocidad e impactaron contra la defensa, instalada justo sobre el cordón cuneta. La camioneta frenó allí, tras el impacto, aunque perdió el paragolpes delantero. El auto, en cambio, casi pasa volando sobre el mojón. Arrancó varias baldosas y sacudió la pesada estructura, que se incrustó en el piso del vehículo.
Segundos después del siniestro, un patrullero de la Comisaría Cuarta que recorría la zona céntrica auxilió a los conductores, que sufrieron golpes pero salieron de los rodados por sus propios medios. Una mujer que acompañaba al chofer de la camioneta presentaba dolencias en el cuello y la cabeza, por lo que fue asistida por paramédicos del hospital de Cipolletti.
Retirar los vehículos llevó mucho más tiempo, principalmente el Peugeot. Ayer por la mañana, en tanto, los empleados de la farmacia se toparon con trozos de ópticas y la vereda rota, aunque con daños mucho menores a los que podrían haber ocasionado los vehículos si tenían vía libre. Vecinos memoriosos relataron que las defensas las instaló el antiguo dueño del local comercial, justamente porque un auto rompió la vidriera y quedó estacionado en el interior.