A las chicas nacionales les correspondió el 16º lugar en la clasificación final, después de haber sido eliminadas por Rusia en octavos y debiendo cruzarse con Japón por el reposicionamiento en el cuadro final.
El resultado del juego fue de 28 a 24 para las asiáticas, marcando el final de la campaña para ambos planteles.
Argentina, en su paso por Europa, logró ganarles a Kazajistán 34 a 21 y a Egipto 19 a 13, este último clave para meterse en el cuadro de las 16 mejores del Mundial
Después cayó ante España en la zona de grupos (26 a 21), Rumania (23 a 17) y Alemania (28 a 17).
En la llave por el campeonato, su verdugo terminó siendo el combinado dueño de casa por un claro 31 a 20.
El equipo argentino emprenderá la vuelta a casa para poner en marcha un nuevo ciclo mundialista para esta categoría, apelando a un recambio generacional importante de nuevas camadas en el handball nacional.