El titular de la Cámara de Cipolletti, Francisco Bezich, estimó que el jueves se reunirán todos los chacareros de la región para conocer los resultados de las gestiones realizadas en la capital. Luego se juntará cada una de las cámaras y volverán a resolver los pasos a seguir en asamblea, tal como acostumbran.
“Si no obtenemos respuestas ni soluciones a nuestros pedidos, seguiremos con las medidas de protesta”, advirtió Bezich, quien además adelantó que se reunirán con el gobernador Alberto Weretilneck para analizar el tema.
El conflicto recrudeció la semana pasada con un piquete que los chacareros hicieron en el ingreso a distintas locaciones de empresas petroleras.
A diferencia de lo ocurrido a mitad de año, cuando los productores cortaron el tránsito en diferentes puntos del Alto Valle durante dos semanas, en esta oportunidad la Policía apareció a las 48 horas para despejar la zona.
Es que el petróleo es hoy uno de los talones de Aquiles de los gobernantes y por eso los chacareros lo eligieron estratégicamente para hacer públicos sus reclamos. A pesar de la intervención de la Justicia, estas medidas podrían retomarse los próximos días.
Se acentúa la crisis
La falta de competitividad, el alza en los costos y la caída del mercado internacional son factores que atentan contra las potencialidades de la actividad frutícola.
Esta temporada en ciernes quedaron 15.700 hectáreas sin podar, situación que ya encendió la alerta en el Senasa, ya que temen por la sanidad de las frutas.
Y como si esto fuera poco, los productores de peras y manzanas percibirán este año menos de 20 centavos de dólar por kilo de fruta fresca, es decir, un techo de $1,80.