"Los productores estamos dispuestos a luchar, y eso quedó demostrado con firmeza en la asamblea", destacó Sebastián Hernández, de la cámara de Allen. También hubo representantes de Oro, Huergo, Avellaneda y autoconvocados.
Elvio Ferraza, titular de la cámara de Regina, fue quien advirtió sobre el posible encuentro, que contemplaría a funcionarios de Nación, Provincia y la Federación. Esa posible reunión, a la que no fueron convocados, motivó la postergación de las protestas, al menos hasta el martes, cuando habrá una nueva asamblea. Los chacareros enviaron cartas documento al gobernador Alberto Weretilneck y al presidente Mauricio Macri, exigiendo una mesa de concertación que les garantice un precio sostén. Eso, y la amenaza de bloquear la Aduana, les abrió la puerta del Ministerio de Agroindustria, aunque no los acercó a una solución.
Interna
La inminencia de la cosecha sin certezas de cómo se solventará profundizó la interna entre los productores duros y la conducción de la Federación, en manos de Jorge Figueroa. "Son lamentables las gestiones que hicieron, primero porque no consultaron la agenda con las cámaras. Y después porque el tema del precio nunca se trató, cuando era un mandato de la comisión directiva pedirlo", se quejó el chacarero Carlos Borocci durante la asamblea. "Quizás lo plantearon tibiamente, pero fueron de la mano de CAFI, entonces como no vieron consenso no pidieron más nada", ironizó.
"Es todo chamuyo", resumió Hernández al evaluar la situación y ratificó la intención de iniciar medidas de protesta.
La última carta
¿Habrá anuncios tras cumbre en Nación?
El rumor de una reunión Nación-Provincia-Federación alteró los planes originales de la asamblea de Regina: definir una medida de fuerza. Los productores duros llevan varios días sin novedades, porque los funcionarios involucrados cerraron los teléfonos y sólo dejan trascender versiones. El anticipo de fondos de coparticipación o un aporte del Tesoro nacional no reintegrable para financiar los costos de la cosecha son dos alternativas que trascendieron desde despachos de dirigentes del PRO, pero no hubo anuncios, presuntamente por la negativa tajante del gobernador Weretilneck a aportar más dinero. "El año pasado acompañamos con $288 millones", planteó. Ahora, todos esperan ver qué pasará mañana.