De manera impune, el dueño del Rapipago de las 1200 Viviendas que fue baleado el lunes por la tarde nuevamente fue atacado en plena calle y le robaron 87 mil pesos. El hecho sucedió ayer y las amenazas de los asaltantes fueron tajantes: “Entregá lo que tenés o sos boleta”. Frente a lo sucedido, la familia de la víctima resolvió cerrar el local comercial.
“Mi papá estaba con el vidrio entreabierto y les dio la bolsa, esta vez no se resistió. Intentó seguirlos con el auto, pero por los nervios y la tensión se le paró y no pudo encontrarlos. Él me dice que no eran los mismos que robaron el lunes, porque los anteriores eran hombres más grandes y estos eran pibes”, precisó entre lágrimas Nicole, en diálogo con LM Cipolletti.
Mucha bronca y desazón se mezclaban ayer en la familia del hombre asaltado, quienes se instalaron hace un tiempo en calle Esquiú al 1000 con la intención de crecer comercialmente, pero no pudieron cosechar casi nada debido a la presencia impune de los delincuentes. El lunes vivieron uno de los incidentes más violentos cuando dos hombres entraron al negocio, forcejearon con el dueño y luego lo balearon. Sin embargo, más allá del ataque, no pudieron llevarse nada, precisaron fuentes policiales.
Pero los asaltantes evidentemente dedican mucho tiempo a seguir los pasos de sus víctimas y buscar el momento oportuno para atacarlas. Y ayer fue la segunda oportunidad que eligieron, cuando el comerciante se dirigía a realizar un depósito de dinero. Los motochorros le apuntaron con un arma y, esta vez, la víctima no puso en riesgo su vida y se limitó a entregar el bolso que llevaba. Sin demoras, los autores del robo huyeron por las calles del barrio Don Bosco.
Sin consuelo: “Lo perdimos todo”
“Nos sentimos horrible porque fue una inversión, lo perdimos todo, quizá fuimos muy inocentes al meternos en un lugar donde no se puede trabajar y menos con plata”, señaló Nicole, de 24 años. Las expresiones de la joven ponen sobre la mesa el tema de la inseguridad y la ausencia de respuestas valederas de parte de la Policía y la Justicia. La hija del hombre asaltado agregó: “Mi papá está triste y yo, muy nerviosa. Por el momento no vamos a hacer más nada, no quiero saber más nada con plata ni con esta mafia. Vamos a esperar que esta herida sane”.