Ocho meses de investigación bajo estricto hermetismo y dos allanamientos silenciosos en la calurosa tarde del domingo permitieron desbaratar a un grupo de narcos que repartían sus tareas entre Cipolletti y Neuquén para pasar desapercibidos.
La investigación y los procedimientos fueron llevados a cabo por la Gendarmería Nacional con asiento en Neuquén, que comenzó a recopilar datos, teléfonos y a seguir a los sospechosos en coordinación con el juzgado. “Por las pruebas recolectadas, el juez federal Hugo Greca ordenó allanar dos viviendas”, explicó el comandante Carlos San Emeterio, sin precisar los lugares en los que se concretaron los procedimientos.
Uno de los detenidos es argentino, mientras que su cómplice es “chileno, pero radicado en el valle hace muchos años”. Ambos fueron capturados luego de que en una de las viviendas se hallaran 556 gramos de cocaína y 10 gramos de marihuana, y en la otra 2300 dólares y 30 mil pesos.
“La plata estaba principalmente en una de las casas, por lo que se infiere que es el lugar donde se hacía la venta. El otro lugar era donde se acopiaba, fraccionaba y distribuía la droga”, manifestó San Emeterio, sin dar pistas sobre las direcciones. La vivienda neuquina habría sido el lugar de venta, mientras que en Cipolletti funcionaba la “casa depósito”.
Según expresó el gendarme a LU5: “Lo que llama la atención es la libertad con la que esta gente se manejaba y también cómo aprovechan las dos provincias cercanas” para operar, porque “en una acopiaban droga y en la otra hacían la venta”.
Los detenidos están a disposición del juez Greca.
2300 dólares había en una de las casas allanadas.
En la vivienda que se usaba para la venta había una gran cantidad de efectivo. Además de los dólares, se encontraron 30.000 pesos.