Finalmente cayó Héctor “Rulo” Sánchez, acusado de haber estrangulado a su propio padre. Fue apresado por la Policía de Neuquén, en Centenario, luego de un intenso trabajo de inteligencia.
Rulo era uno de los prófugos más buscados en la región luego del cruento crimen de Darío “Chindo” Sánchez, el abuelo que vivía en el Anai Mapu que apareció muerto a metros del canal principal de riego, en la zona de El 30.
Los investigadores tenían información precisa de dónde se encontraba este hombre de 41 años. “Sólo había que tener algo de paciencia”, reconocieron.
Según informaron fuentes uniformadas, Rulo fue llevado en un auto a un lugar convenido previamente con sus cómplices para ir a hacer “un trabajo” que, teniendo en cuenta sus antecedentes, a las claras se trataba de un ilícito.
Eran las 4:30 y el momento se presentó oportuno. Un grupo especial de Recaptura del Departamento Delitos de la policía neuquina actuó rápida y eficazmente y logró así atrapar al malviviente luego de casi dos meses del crimen de su padre. La captura se produjo en cercanías del estadio de fútbol, en el acceso a Centenario.
Sánchez se vio sorprendido pero, sabiendo que era en vano otra tomar otra actitud, no opuso resistencia. Según se supo, había estado refugiado en varios sectores de Neuquén capital antes de trasladarse a una casa de Centenario, cercana al autódromo, definida por la Policía como “un aguantadero de unos amigos”.
Carlos Vallejos, director de Delitos de la vecina provincia, dijo que el delincuente aprehendido “es muy peligroso y tiene en su haber varios robos calificados”.
Cambio de look
Al momento de su detención, Sánchez no lucía sus tradicionales rulos, sino que había cambiado de manera considerable su look. Sin embargo no pudo sortear el filtro policial.
Paola, hija del muerto y hermana del supuesto asesino, dijo estar más tranquila y satisfecha luego de conocer la noticia de la detención. “Todo apunta a él. Yo no se si estuvo solo o hay un cómplice, pero él ya estaba jugado, no le importaba nada”, subrayó. Además, sostuvo que Rulo es una persona muy peligrosa para su familia y para la comunidad. “La sociedad se sacó un delincuente de encima. Ahora podemos volver a nuestra vida normal”, concluyó.
Chindo Sánchez había desaparecido el 9 de julio, justo el mismo día que había denunciado en la comisaría del barrio Anai Mapu a su hijo por violencia familiar. A los días apareció muerto y el principal sospechoso del crimen se dio a la fuga, hasta que finalmente ayer fue apresado.