Pasó un año, llegó el frío y nada cambió para los presos de los pabellones C y D de la cárcel cipoleña. Aunque el gobierno provincial comprometió un plan de acción para resolver los problemas de calefacción por los que hay reclamos en la Justicia, lo cierto es que tenía plazo hasta mayo, el tiempo se cumplió y las obras no se hicieron, informaron distintas fuentes consultadas por LM Cipolletti. Por lo tanto, si los internos no quieren congelarse en sus celdas, tendrán que hacerse de un caloventor.
Como paliativo del frío que pasarán, el Ministerio de Seguridad envió sábanas y frazadas para los internos sin calefacción y fue autorizado el ingreso de calefactores eléctricos a las celdas, algo que corre por cuenta de cada recluso.
Los presos que no notarán diferencias entre el patio y sus propias celdas son aproximadamente 80 y esta situación, que motivó la presentación de distintos recursos de amparo en el marco de un expediente que se inició en junio de 2016, también incluye al sector de la ex enfermería.
Los problemas de calefacción vienen desde hace largo tiempo, pero recién esta semana personal del Ministerio de Seguridad habría inspeccionado el edificio para constatar el estado de la calefacción de esos pabellones, de las garitas del personal que realiza seguridad externa y de los techos que tienen que ser reparados, otra de las obras comprometidas. En teoría, se iba a reparar la cañería y los difusores de la calefacción central que salieron de servicio a raíz de los destrozos ocasionados en un motín, además de arreglar los techos.
Fuentes judiciales confirmaron a LM Cipolletti que, vencido el plazo convenido para la ejecución de estos trabajos, el 1º de junio, el juez de Ejecución Penal Lucas Lizzi solicitó al ministerio un informe respecto del estado de avance del plan de acción comprometido, cuya respuesta sigue pendiente.
Se sabe que el frío también se hace sentir en el pabellón B, aunque por lo menos allí la calefacción funciona de manera intermitente. Hasta la fecha no se sabe con certeza si el ministerio realmente hará las obras ni en qué plazos.
Mantas: Les enviaron sábanas y frazadas extra y pueden ingresar caloventores.
¿Un recluso muerto por tuberculosis?
Hace una semana uno de los presos que cumplía condena en el penal murió en el hospital y existe la sospecha de que sufría tuberculosis. El diagnóstico no es concluyente y se esperan los resultados de los cultivos.
En diálogo con LM Cipolletti, el director del Moguillansky, Carlos Lasry, confirmó el hecho pero aclaró que el diagnóstico es presuntivo: “Pudo haber sido un tumor primario de pulmón, una tuberculosis o las dos enfermedades asociadas. Se hicieron los cultivos y los resultados los tendremos en aproximadamente un mes”.
El interno estaba detenido por un delito contra la integridad sexual y se encontraba a disposición de un juez de Roca. El médico que trabaja en la cárcel pidió su traslado al hospital, donde permaneció internado casi un mes.
De cualquier manera, Lasry descartó en el caso un posible brote de la enfermedad ya que si fuese tuberculosis lo que tuvo el interno, no podía contagiarse.