El fiscal Ricardo Maggi solicitó la pena de 2 años de prisión en suspenso y cuatro de inhabilitación por el delito de vejaciones agravadas para los cinco policías acusados de golpear al abogado Ariel Balladini, tras un incidente en la puerta de un boliche de Cipolletti. En tanto, el defensor particular Gustavo Lucero solicitó la absolución por el beneficio de la duda; mientras que el defensor público pidió la nulidad de todo el proceso argumentando que la denuncia que hizo la víctima fue tomada por una fiscal que no se encontraba de turno, siendo ésta una irregularidad en el proceso.
La sentencia se conocerá el 11 de noviembre a las 12.30 en la sala de la Cámara Primera.
En la última audiencia del juicio declaró una mujer y el padre del querellante, el ex juez del STJ Alberto Balladini, quien aseguró que los agentes lo golpearon brutalmente mientras se encontraba detenido en el calabozo de la Comisaría Cuarta. La Policía lo había demorado luego de haber protagonizado un incidente fuera del local bailable Kimika, al que no pudo ingresar.
El defensor Lucero se apoyó en un testigo clave para pedir la absolución de sus defendidos. Éste apoyó su alegato en el testimonio de un hombre que dijo haber compartido el calabozo con Balladini y aseguró que en ningún momento vio que lo golpearan. La víctima y su padre declararon que fue agredido cuando ingresó al calabozo.