Javier Carriqueo vino a Cipolletti para ser parte de la XXVII Corrida, después de haberla ganado a principios de siglo e iniciar una campaña diferente, en el exterior, que le reportó el beneficio de haber dicho presente en Beijing 2008.
Con muchos meses de anticipación, el representante de San Martín de los Andes ya sacó boletos para Londres 2012 en los 5 mil metros, aunque el anhelo del neuquino ahora pasa por lograr la marca B también en los 1.500.
Saliendo de una pretemporada invernal en Valencia, España, muy dura, el escolta del cubano Alguebis Rojas de Armas anticipó que en los próximos meses sólo correrá por el Nacional, en post de su objetivo.
“La de Cipolletti será la única salida a la calle que haga hasta los Juegos Olímpicos y por eso quería regalarle la victoria a la gente de la región, pero no se me dio”, expresó tras el esfuerzo final contra el cubano.
En relación a sus entrenamientos en Europa, el corredor se mostró muy satisfecho. “Mis compañeros tienen un nivel muy elevado y eso me obliga permanentemente. Hubiera sido imposible para mí correr internacionalmente sin haberme ido a construir mi preparación allí”, dijo.
Y, pensando en su segunda participación olímpica, fue contundente: “No quiero ir sólo a participar. Para eso ya estuve en Beijing hace cuatro años. Ahora me gustaría apostar a sortear alguna manga y medirme con los mejores”.
Sus entrenamientos continuarán en el país, buscando llegar en las mejores condiciones a las citas por el Argentino donde se pueden alcanzar las marcas exigidas por el COI.