Las rutas troncales de la región, Nacionales 22 y 151, además de la Provincial 65 se vieron interrumpidas ayer en su tránsito, debido a la protesta de los trabajadores rurales. El caos vehicular fue de dimensiones importantes, con largas colas que se extendían hacia los diferentes accesos a Cipolletti y Neuquén. La escenografía fue de columnas de micros, autos particulares, camiones de transporte, gente en motos, bicicletas y caminando. Todos con el seño fruncido y marcado fastidio.
Alrededor de las 18.30 se llevó adelante una asamblea y allí quedó definido que el corte se levantaba pero que volverá a producirse hoy (entre las 8 y las 9) para continuar con la protesta por tercer día consecutivo.
«No hemos tenido ninguna noticia desde Buenos Aires a nuestros pedidos. Ahora hemos definido levantar el corte, pero regresaremos entre las 8 y las 9 de la mañana (por hoy) para continuar con nuestra lucha» dijo al promediar la tarde José Liguen, delegado regional de UATRE.
Los obreros de las chacras, encolumnados en la Unión Argentina de Trabajadores Rurales y Estibadores de la República Argentina (UATRE) llevaron su protesta salarial a las vías de comunicación de la zona para continuar así y por segundo día consecutivo con su lucha por el 20% de zona de desfavorable.
En Cipolletti, el corte se produjo a la altura del Fortín Primera División. Se cerró el paso desde y hacia Neuquén. La restricción al tránsito se levantaba en los primeros tramos del corte cada 30 minutos, pero luego cada una hora y sólo por espacio de unos 10 minutos los automovilistas podían continuar su camino. No faltaron las expresiones de desaprobación por lo que les tocaba vivir.
Los únicos que tenían camino libre eran las ambulancias o aquellas personas con una urgencia, por lo que de tal manera el panorama era el habitual a tantos otros les ha tocado atravesar en situaciones como las que ahora se reinstalaron.