Como suele ser costumbre, se sirvió un rico chocolate caliente y se convidaron tortas fritas, que fueron muy bien recibidas por la entusiasta concurrencia.
Único orador fue el jefe comunal, quien se centró en las circunstancias históricas en que tuvo lugar la histórica jornada que marcó la senda independentista.
En su alocución, recordó la llegada el 13 de mayo de 1810 de "un barco inglés traía a las costas del Río de la Plata gacetas españolas e ingleses con una noticia atrasada: el 13 de enero Sevilla había caído en manos de Napoleón. Con este acontecimiento, la autoridad española que había designado a cargo del Virreinato al virrey Baltazar Hidalgo de Cisneros había caducado".
El representante del imperio español buscó el respaldo de los jefes militares "ante una posible rebelión pero todos se rehusaron a brindársela".
Patriotas como Juan José Castelli y Martín Rodríguez pidieron que se convoque a cabildo abierto, lo cual se concretó el 22 de mayo. Los intentos de Cisneros de perpetuar la dominación se vieron truncados y luego el 25 de mayo "reunidos, en la plaza de la Victoria, actual plaza de Mayo, el pueblo finalmente impuso su voluntad".