El problema de los menores delincuentes está muy lejos de resolverse, y la Policía trabaja para impedir el accionar de aquellos que son reincidentes y no muestran intenciones de poner fin a sus andanzas. Por ejemplo, ayer, agentes de la Comisaría 24ª pudieron atrapar a un adolescente que siembra el terror en el Piedrabuena y barrios aledaños. Se llevaba una moto a la rastra, pero los vecinos lo vieron y dieron aviso a la Policía.
El hecho ocurrió a plena luz del día, en un domicilio situado sobre calle Manuel Estrada. El ladrón atrapado utiliza distintos métodos para introducirse en las viviendas y ayer aplicó la técnica de los patachorros: a patadas derribó una puerta y se apropió de una moto Motomel nueva de 200 centímetros cúbicos. Aunque buscó huir rápidamente en dirección al Piedrabuena, fue visto por un vecino que alertó a la Unidad 24ª. Los efectivos concurrieron de inmediato al lugar y lograron reducirlo cuando arrastraba el vehículo.
El menor, de 17 años, fue trasladado a la comisaría e inmediatamente se informó a sus progenitores como también a Promoción Familiar. Fuentes policiales temen que en pocos días vuelva a delinquir.
Antecedentes
Robos en Neuquén y Cipolletti
Según fuentes policiales, el adolescente apresado ayer al mediodía tiene varios antecedentes por delitos cometidos en Neuquén capital y Cipolletti. Vive sobre calle Ecuador y sus vecinos del Piedrabuena están atentos ante cualquier sospecha o cuando se moviliza acompañado de desconocidos.