Según informó el secretario municipal de Fiscalización y Organización Interna, Néstor Curcio, el operativo tuvo lugar en la esquina de Villegas y Roca, de 5 a 8:30, junto a personal policial.
En ese lapso, los inspectores retiraron de la calle nueve licencias de conducir: ocho por alcohol y una por encontrarse vencida.
Curcio precisó que de ocho conductores sancionados, cinco tenían domicilio en la capital neuquina; y los tres restantes eran cipoleños. "La mayoría salía del boliche", añadió el funcionario municipal.
Como ninguno de ellos pasó el test de alcoholemia y además de perder la licencia, se quedaron sin movilidad porque sus autos fueron secuestrados. En principio, y como todo vehículo incautado, fue a parar a la pista de manejo. Pasados los seis meses, son trasladados al depósito de la Brigada Rural, en caso de que los propietarios no se presenten a tiempo para retirarlos.
Los controles en números
Curcio contó que el conductor que más midió ayer presentaba 1,67 gramos de alcohol en sangre, en tanto que el caso más leve apenas superó el máximo permitido para los automovilistas, ya que dio 0,57.
"Los infractores fueron 6 hombres y dos mujeres", añadió el secretario municipal.
Así, los números están en sintonía con las estadísticas que maneja el área de Tránsito, mes a mes, según las cuales, las mujeres infractoras representan sólo 7 por ciento de los casos de alcoholemia, y ninguna de ellas fue sorprendida en ese estado, más de una vez, en los controles de Tránsito, hasta el 30 de septiembre.
En el operativo de ayer Curcio advirtió que los controles se desempeñaron con normalidad, pues los conductores sancionados no opusieron resistencia.