La larga espera de las bibliotecas populares para contar con más fondos para funcionar parece estar llegando a su fin. En el Concejo Deliberante está listo para definir en la comisión de Desarrollo Humano y Familia el nuevo proyecto para recaudar aportes voluntarios de los contribuyentes, en el que también se incluirán otras fuentes de financiamiento. Por otro lado, y para corregir el atraso en la remisión de las ayudas, el Ejecutivo municipal entregó hace ya algunas semanas subsidios para paliar la situación de las entidades.
En concreto, el Gobierno otorgó montos que rondan los 20.000 pesos. La cifra, sin ser cuantiosa, es significativa y se relaciona con el hecho de que hace meses que el Municipio no aportaba un peso para la actividad de las instituciones. Se recordará que la ordenanza que establecía un monto voluntario de los contribuyentes tenía una vigencia anual y debía ser ratificada en cada ejercicio por el Concejo Deliberante. Como los ediles no la trataron a tiempo, la normativa se cayó y la recaudación de recursos quedó en la nada.
Ayer, Franco Ávila Gross, titular de la Biblioteca Popular Bernardino Rivadavia, manifestó que siguen esperando una nueva ordenanza, debido a que la necesidad de más ingresos es imperiosa, y lamentó las demoras que han existido en este tema. Por su parte, la presidenta del CD, Marisa Lazzaretti, expresó que el nuevo proyecto, limitado a la cuestión de los fondos, está ya en tratamiento de Desarrollo Humano y Familia. Indicó que el aporte voluntario será de 10 pesos por cada facturación de los vecinos.
En tanto, se supo que los subsidios entregados por el Ejecutivo han servido de paliativo, pero la realidad sigue siendo muy difícil.