De acuerdo con lo informado desde las fuerzas de seguridad, Antonio ingresó a la entidad cipoleña en febrero y no había presentado problemas de conducta.
En cuanto al trabajo de búsqueda, se hizo un rastrillaje con la ayuda de la División Canes y Criminalística, pero no hubo resultados concretos. Como el adolescente no tiene familiares en la zona, se presume que podría regresar a Viedma.