En la actualidad, la empresa prácticamente tiene restringidas sus actividades a las 33 hectáreas originales de la localidad, sin que existan mayores respuestas para los 12 barrios restantes que concentran el grueso de la población, estimada actualmente en cerca de 10.000 personas.
Según los vecinos, resulta de urgencia reestructurar y dar debida forma al tendido eléctrico ya que, hasta ahora, una gran parte es producto de redes y conexiones clandestinas. Las consecuencias son una inestabilidad permanente en la provisión, con cortes y apagones muy frecuentes.
En cuanto a la solución del problema de la tenencia legal de la tierra, para mañana se ha organizado un encuentro con representantes de la empresa Forestadora del Limay, en el que también participarán Aimasso y Tortoriello.
La firma es propietaria de la mayor parte de la superficie del paraje y desde 2010 viene trabajando para la solución definitiva del problema dominial de los lotes en que viven los vecinos. Sin embargo, un embargo conocido hace algunos meses trabó hasta ahora el camino iniciado.