Mientras los pibes agredían a las policías, las familias que viven en ese sector de la ciudad comenzaron a salir a la vereda, alertados por los ruidos y los gritos que escuchaban. Así, la calle se llenó de curiosos que querían ponerse al corriente sobre lo que estaba sucediendo.
A un sargento le cortaron la cabeza de un piedrazo y le provocaron un desmayo, mientras que a una oficial le tajearon el chaleco antibalas con una cuchilla.Además, la Policía detuvo a un pibe de 15 años, uno de los promotores del disturbio y de los más vehementes a la hora tirar piedras. Al identificar a los dos aprehendidos se percataron de que eran padre e hijo. El menor, según se informó, también atentó contra la integridad de los policías y contra el patrullero. Se les secuestró un filoso cuchillo de 25 centímetros, distintas prendas policiales y un chaleco antibalas.
3 fueron los uniformados brutalmente agredidos.Fueron hospitalizados tras sufrir un feroz
ataque perpetrado por un hombre de 43 años y su hijo adolescente, de 15. El mayor permanece detenido.
Los detenidos quedaron imputados por el delito de resistencia a la autoridad, lesiones y daño calificado. Intervino el Juzgado de Instrucción 4, a cargo del juez Santiago Márquez Gauna, y se informó a Protección Familiar sobre la demora del menor, desde donde dispusieron que fuera entregado a sus familiares.