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Bronca en Oro por los crímenes aún impunes

Hay casos que llevan varios años sin resolverse. Familiares y vecinos de las víctimas reclaman avances de las investigaciones judiciales.
A poco de cumplirse un año del crimen de Eduardo "Tilo" Bustos, la justicia cipoleña no avanzó con detenciones ni tampoco en una definición de la principal hipótesis del violento hecho ocurrido en el camino de La Falda. Se trata de una de las causas penales que tiene como protagonistas a familias de Fernández Oro; en un terreno no muy distinto se encuentra la investigación por el asesinato de Benjamín Moyano. Y más atrás en el tiempo hay que mencionar la desaparición y homicidio de la adolescente Otoño Uriarte.

Los lamentables sucesos se dieron en jurisdicción de Fernández Oro y tienen el denominador común de que se mantienen impunes, sin detenidos y con versiones disímiles sobre lo que realmente habría ocurrido. En el caso de Bustos, quien fue baleado en forma mortal cuando circulaba en una moto. Se ofreció una recompensa para posibles testigos, pero no hubo aportes concretos y los únicos elementos aparecieron en los últimos meses del 2015, cuando supuestamente el acusado de descuartizar al abuelo Juan Antonio Martínez Parra, Carlos Carrasco, se autoincriminó.

Por otro lado, el homicidio de Moyano atravesó distintas instancias en lo que se refiere a las pesquisas, con detenciones y luego, excarcelaciones.

El 18 de marzo se cumplirán cuatro años del incidente mortal que se registró en una propiedad de calle Primeros Pobladores al 1700. El trabajador fue apuñalado cuando intentaba impedir el robo de una oveja.

También se ofrecieron recompensas, pero el caso no fue esclarecido.