Esta prestación, para la cual los vecinos no deben abonar un solo peso, es una iniciativa de la Municipalidad que comenzó a implementarse en la primavera del 2007, a través de un convenio con el Colegio de Abogados. Está orientada a familias de bajos recursos que no tienen la posibilidad de pagar a un letrado para que los asesore debidamente en diferentes temas. Incluso, depende el caso, pueden conseguir también que los patrocinen legalmente.
La mayoría de las consultas son por temas familiares, seguidos de cuestiones meramente judiciales.
Luego se encuentran las averiguaciones vinculadas a la vivienda, problemas vecinales, trámites administrativos, temas laborales, trámites jubilatorios, abusos contra derechos del consumidor y discapacidad.