El palco se cubrió rápidamente debido al gran número de intendentes y funcionarios que asistieron al cumpleaños de Fernández Oro. En primera fila y a la izquierda del intendente, se ubicaron, entre otros, el diputado nacional Jorge Cejas y la intendenta de Pomona, María Maldonado. Más atrás, se quedó el jefe comunal de Cipolletti, Alberto Weretilneck.
La tecnología de estos tiempos se exhibió en todas sus formas y una gran mayoría de vecinos se llevó las imágenes de la fiesta en sus cámaras digitales, teléfonos celulares y videocámaras. En ese marco, un padre nostálgico, utilizó una vieja cámara fotográfica y llevó varios rollos para reponer ‘in situ’.
Uno de los momentos emotivos de la fiesta de ayer fue la entrega de un recordatorio a los pioneros de la localidad. Recibieron un reconocimiento, entre otros, los vecinos Clemente Porrino, Aurora Pizarro, Emilia Pizarro, Emilia Lillo, Pedro Camelli y Alicia Catalini. Las menciones se extendieron a trabajadores municipales con más de 20 años de servicios.
En base a los números que marcan una población superior a los 10 mil habitantes, el intendente se envalentonó durante su discurso para señalar que Fernández Oro “es una ciudad porque dejamos de ser localidad”. Para que no queden dudas, reiteró a los presentes que “ya somos una ciudad” y recordó a los pioneros que “hicieron una gran ciudad”.
Más allá del repaso de las obras inauguradas, Juan Reggioni anticipó que se llevarán adelante importantes inversiones en distintos barrios, con la entrega de lotes, viviendas y la construcción de más cuadras de asfalto. Y para el barrio Social 2, se guardó una “novedad”: “Tengan fe, que le vamos a colocar el gas”, manifestó un sonriente intendente.