Como ocurre en general a mitad de semana, las inspecciones se concentraron en la zona céntrica, en lugares cercanos a boliches y pubs. En pocos días, el resultado de los procedimientos fue no menos de una veintena de vehículos retenidos.
A las fugas de algunos automovilistas, hay que sumarles agresiones a los inspectores y que, anteayer, se dieron en la intersección de las calles Falucho y Estrada cuando los empleados municipales fueron destinatarios de una copiosa pedrada. Más allá el inesperado ataque, no hubo que lamentar heridos.
Solís reconoció que se están analizando medidas concientizadoras en cuanto al consumo de alcohol y que se van a implementar en un corto plazo de tiempo.