Borrachos al volante, a toda hora, en todo lugar

Los controles de Tránsito revelan que el consumo excesivo de alcohol es un problema sin solución. Ayer fueron retenidos cuatro autos por tests positivos.
La postal se repite a diario y los responsables de los controles preventivos exhiben su desconcierto frente a la desaprensión de automovilistas y motociclistas borrachos que, a pesar de su estado, no tienen reparos en salir a las calles. Ayer, cuatro conductores superaban largamente el límite permitido de alcohol en sangre y los inspectores procedieron al secuestro de los vehículos en que se movilizaban.
Ya no importa si es fin de semana o un día hábil: los ebrios al volante son detectados a toda hora. En el marco de los operativos que lleva adelante el área de Tránsito del municipio cipoleño, ayer fueron retenidos cuatro vehículos debido a que los conductores presentaban 1,23, 1,33, 1,55 y 1,75 gramos de alcohol en sangre. Mientras que en estos casos se pudo avanzar con las actas de infracción, otros dos automovilistas lograron sortear los puestos donde se encuentran agentes municipales y efectivos policiales. “Hubo dos vehículos que no pudieron ser identificados”, precisó el responsable de Tránsito, Daniel Solís, quien no ocultó su preocupación por la reiteración de faltas ligadas al consumo de alcohol.
Como ocurre en general a mitad de semana, las inspecciones se concentraron en la zona céntrica, en lugares cercanos a boliches y pubs. En pocos días, el resultado de los procedimientos fue no menos de una veintena de vehículos retenidos. 
A las fugas de algunos automovilistas, hay que sumarles agresiones a los inspectores y que, anteayer, se dieron en la intersección de las calles Falucho y Estrada cuando los empleados municipales fueron destinatarios de una copiosa pedrada. Más allá el inesperado ataque, no hubo que lamentar heridos.
Solís reconoció que se están analizando medidas concientizadoras en cuanto al consumo de alcohol y que se van a implementar en un corto plazo de tiempo.