La obtención del campeonato local por parte de
Boca, tras una espera de cuatro años, desató la alegría de todo el pueblo xeneize en el país. Cipolletti, como es costumbre, tuvo su epicentro en la calle Roca, a un costado de la remodelada plaza San Martín, donde se armó la caravana y comenzaron los cánticos, en su mayoría contra los hinchas de
River Plate, que vivieron un domingo diferente.